8.12.09

El Tragaldabas...









No importa si me roba,porque yo tengo mi tirachinas rojo y mi gato gris ocelote y soy valiente para aguantarme el hambre.

A mi el Tragaldabas no me hace nada y se me esconde. De noche se oye como sube a las higueras y acaba con todos los higos,y los pàjaritos tambièn,si los agarra dormidos porque si estàn despiertos,vuelan. Es feo el Tragaldabas,con uñas de aluminio y muy rollizo. Tiene un bigote grande de abrelatas,y su panza enorme hace un chirrido de metal al caminar,por todas las tuercas,tornillos,cerrojos y aldabas que se ha tragado y no ha digerido.

En el cole asalta las loncheras y se come los almuerzos de los niños.
Mis tapitas se las ha zampado. Mis tapitas no les gustan a los niños,porque dicen que son comida gachupina y prefieren comer tortas mexicanas de guisadito picante que huelen bastante bien. Mamà me hace a mi tapitas que tambien huelen bastante bien con tomate,aceite de oliva y embutidos de ultramar o quesito que el abuelo nos manda desde Barna ,y por no tener picante y ser gachupin no les gusta mi almuerzo a los niños porque no les gustan los gachupines por ser muy abusivos como el Tragaldabas.
Pero a mi si me gustan mucho mucho las tapitas que me hace mamà porque tienen buen sabor y huelen bastante bien,y tambièn le gustan mucho mucho al tragaldabas que se lo come todito a escondidas y ni unas miguitas me deja.
Cuando voy por mi lonchera de metal con dibujos de Kitti,ya està abierta y el tragaldabas se ha comido mis tapitas de jamòn y quesito con tomate y aceitunas.
A veces tambièn mamà hace de pescado y pone dulce de leche y panelets,pero todo se lo traga el tragaldabas,la naranja tambièn y mi gansito de chocolate.
Y yo me quedo con mucha hambre y por eso da sueño y aburre el cole o da miedo.
Entonces para que no me dè miedo,papà me ha dado el tirachinas rojo y me ha enseñado a tirar con punterìa,y a esperarme mucho rato calladita sin moverme como si fuera una piedra,para cazar al tragaldabas y me da vitaminas y mucha fruta rica y leche a fuerzas para que no me de anemia porque mi papà es mèdico y no hay dinero que le alcance porque somos muchos y de buen comer mis hermanos,yo y ahora el tragaldabas, y el gato gris ocelote.
Y Abuelita me ha dicho en su carta que mi familia no es gachupina sino catalana y que el Tragaldabas tampoco es gachupin sino que es etarra,pero que en Barcelona ha hecho fama de comerse todo todito con sal y sin sal,crudo y cocido,fresco y acedo,y se come desde una hormiga,hasta un buey,y que una vez tenìa tal hambre que acabò con todo el puchero para alimentar a un batallòn de 40 soldados franquistas en una taberna vasca,y les tuvieron que dar a esos soldados en vez de sopa,cocido de calcetines (que risa),y por eso el Tragaldabas tuvo que huir de ellos y refugiarse en Tamaulipas como mi papà,que tambièn es de buen comer...Y ese es el problema del Tragaldabas que no es malo sino tragòn...por hambre hace eso,pobrecillo.
Pero se asusta con los tirachinas rojos y con los gatos gris ocelote y con las niñas valientes.
Por eso mi hermano Alo me ha traido al gato gris ocelote que se sube al tejado a vigilar que el tragaldabas no entre a la casa y robe en la alacena y caza muchos ratones que luego de que los remata pobrecitos me los regala por cariño porque ese gato gris ocelote prefiere comer sardinas de Barcelona en latitas de ultramar y se relame con la comida gachupina.
La maestra le ha inventado a mamà la excusa de que yo tengo la culpa porque le regalo mi almuerzo a los niños. Pero yo no he hecho eso,ymamà y mi hermano Alo no le han creìdo y èl se ha quedado a vigilar mi almuerzo trepado en la higuera que està afuera del cole,mucho rato calladito sin moverse como si fuera una piedra con los prismàticos de papà, mientras a mi me daban clase de deportes en el patio.
Y ha descubierto que los niños de mi grupo mentìan porque si les gusta la comida gachupina de mi loncherita de Kitti. a pesar de no tener picante mexicano y es por trampa que no me avisan cuando llega el Tragaldabas a robar mi almuerzo y como yo tengo 4 años y ellos 8 no me doy cuenta de nada...
Asì que por ello,es que se le ha ocurrido a Alo guardar en mi lonchera un gran banquete sorpresa para que lo coma el Tragaldabas,y me deje mis tapitas del almuerzo en paz y pueda yo comer algo en el recreo porque hambre si que da...
Y Alo, al dìa siguiente a la hora del recreo me llevò mi almuerzo de tapitas que me hizo mamà en una bolsita de papel,y oìmos como los niños y la maestra han gritado aterrados,quizà porque han visto al Tragaldabas devorando el banquetazo de los ratones moribundos que el gato gris ocelote me ha dado de regalo y que Alo metio desde la mañana a mi lonchera de Kitti- sazonados con piquìn y sal de ajo-, y les debiò dar muchìsimo muchìsimo repelùz y mal rollito a los niños verlo almorzar,porque ese Tragaldabas si que debe tragar con un apetito monstruoso,y como es feo y rollizo ...
Y esa ha sido la ùltima noticia que se supo del Tragaldabas en el cole,y es que seguro se fuè lejos muy muy lejos a Bilbao a una taberna vasca con los amigos de mi papà a comer puchero de calcetìn aunque sea, porque dijo mi abuelita en su carta: "Al Tragaldabas le duele mucho la tripa en esas tierras de tramposos que le ponen piquìn a los almuerzos, porque le sientan pèsimo los ratones 'picositos'..."
...Pobrecillo.

Bailar...


Desnuda está la acera mojada
a la intemperie marina
bajo una luna extraña...


Y de pronto
bailas
sobre el resquicio
que sostiene entre hilos y armonía
la noche
...y cantas
con una voz
de ojos cerrados,
abriendo las matutinas ventanas
de las almas
Y los pies,
ya que no tenemos alas,
bastan:
los pies que danzan
y que no acaban
de recorrer el mundo.
Por praderas en flor
corren los pies ligeros,
dejando su huella
en la húmeda arena,
buscan perdidos senderos,
hollan las duras aceras
de las ciudades
y suben por escaleras
que no saben a donde llegan...


No se de donde eres
viento que me lleva
por la cintura,
o suspiro que me consuela,
o aire que acompasadamente
mueve mi pecho
y alienta
mi invisible vuelo.
Yo soy apenas
la planta que se estremece
por la brisa,
el sumiso instrumento,
la grácil flauta
que resuena
por un soplo de viento.
La mùsica es un segundo
de luz y paraìso
que cruza a tientas
el camino de la luna
sobre una lluvia càlida
con bemoles de alegrìa
que rodarà entre la hierba
donde nuestros pies
sin raìces se derraman
en vuelo libre
bailando...

Silencioso y sonriente...




Me levanté sin que se dieran cuenta
y salí sin hacerme notar...


Había estado todo el día entre ellos, intentando
hacerme oír,procurando decirles
lo que me habían encargado unos indigentes.
Pero el recado que me dieron
no les interesò en lo màs mìnimo...
El humo,la música, el ruido de las risas y de los egos -estallaban como globos en el aire-,y eran más fuertes que mi voz.
Cansada
de mi trabajo inútil,me levanté,abrí la puerta y salí
del hermosìsimo lugar
con mi absurdo còdigo de ètica bajo el brazo.
Desde la calle miré por la ventana:
nadie había advertido mi ausencia
(sòlo me viò el traidor que,acobardado, fingiò mirar hacia otro lado).

Caminé.

Volví el rostro:
...y sòlo usted me seguía,silencioso y sonriente,
con un còdigo de ètica
similar al mìo,
en sus manos...

Un pedazo de cielo...


...Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales;
que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria...

H. Lima Quintana



Una extraña...

Viene una
de lejos
con un idioma
que quizá encierra
una guitarra
o el relincho de la yegua
o el piar
de los jóvenes mirlos negros
o también el silencio inmenso
de los bosques.
Viene una de lejos
con movimientos torpes
o quizá cansados
y llueve
por tanto vístela caliente
...también puede ser
que tenga fuego bajo las suelas
(quizá cabalgó
sobre un meteoro)
por tanto no la riñas
si acaso tu alfombra
acribillada quema....

Una extraña lleva siempre
su patria bajo el brazo
como una huérfana
una que quizá nada,
nada busca sino un beso
...o una tumba.

La conspiraciòn...


La conspiraciòn lo abarcaba todo, y èl conocìa cada ramificaciòn, cada influencia.
Le llevò meses de investigaciòn por Internet descubrir todas las conexiones y las sutiles redes de control que la conspiraciòn tenìa en cada centro de poder.

No habìa decisiòn que se tomara, ya fuera en la càmara de diputados o en el sindicato de la universidad, que no respondiera a un motivo oculto, a un propòsito ùltimo conocido por muy pocos.

Le faltaba sòlo una pieza para completar el rompecabezas: la persona que manejaba todos los hilos.
Hasta que un dìa, revolviendo los cajones de su esposa... hallò la respuesta...
Pero de nada le sirviò saberlo,porque le faltò el valor para dejar de ser su tìtere...

Tentaciòn...





La tentación...
se llama amor
...o chocolate.

Es pèsima la adicciòn.
Sin paliativos.

Y si algún mèdico, brujo o alquimista
supiera de mi mal...
capàz sería
de mirar toda la vida por curarme.
Pues tan sólo una droga,
con su cárcel
de olvido me salva de la otra.
Y así, una vez más, serìa el conflicto:
O me come el amor...
o me muero esta noche de bombones...

4.12.09

Porquè escribir...?



Porque...
...porque...
porque
el fantasma...
.... porque ayer...
.... porque hoy
porque mañana....
...porque sí
porque no...
...Porque el principio porque la bestia porque el fin
porque el bosque porque el medio porque el jardín
Porque el quijote porque la tierra porque el sol
porque el verano porque la luna porque sartre
porque el insecto porque la herida porque la flor
Porque el mar porque la sangre porque el papel
porque la carne porque la tinta porque la piel
Porque la noche porque el sexo porque la luz
porque el infierno porque el cielo porque el dolor
Porque dios porque nada porque la sed
porque las risas porque lo injusto porque volar
porque la pluma porque el verbo porque soñè
porque la lluvia porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque la idea
porque algún día porque todos porque quizás...

Los listos...


Ahì pasan los listos...

Siempre de prisa, alertas, husmeando
la màs leve oportunidad de poner a prueba
sus talentos, sus mañas,
su destreza al parecer sin lìmites.
Vienen, van, se reùnen, discuten, parten.
Sonrientes regresan con renovadas fuerzas.
Piensan que han logrado convencer,
tornan a sonreìr, nos ponen las manos
sobre los hombros, nos protegen, nos halagan,
despliegan diligentes su abanico de promesas
y de nuevo se esfuman como vinieron,
con su aura de inocencia satisfecha
que los denuncia a leguas.
Jamàs aceptaràn que a nadie persuadieron.
Porque cruzan por la vida sin haber visto nada,
sin dudas ni perplejidades.
Su misma certeza los aniquila.
Pero, a su vez, tambièn sus vìctimas suelen olvidarlos, confundirlos en la memoria
con otros listos, sus hermanos, tan semejantes, tan de prisa siempre,
tratando de ocultar a todas luces el exiguo torbellino que los alienta a guisa de corazòn.
Todo cuidado, toda prudencia,en nada vale con ellos,ni viene a cuento.

Su efìmera empresa de tomarnos el pelo, al final,ningùn daño logra hacernos.

Los listos, os aseguro, son inofensivos.
Es màs, cuando me pregunto adònde iràn los listos cuando mueren,
me viene la sospecha de si el limbo no fue creado tambièn para acogerlos,
sosegarlos y permitirles rumiar, por una eternidad prescrita desde lo alto,
la inùtil madeja de su inocua cuquerìa.
Ignoremos a los listos y dejèmoslos transitar al margen de nuestros asuntos
y de nuestra natural compasiòn a mejores fines destinada.
De los listos no se dice una palabra en el Sermòn de la Montaña.
Esta advertencia del Señor, deberìa bastarnos.


Ãlvaro Mutis.

3.12.09

La flor del Oge...







–Has rozado con tu despreciable cuerno mi sagrada flor de Oge –dijo el sapo...

El unicornio, que sólo pastaba, alzó la testa sorprendido.

–Perdonad, noble sapito, desconocía la sacralidad de estas flores...

El sapo, indignado, replicó,señalando un mìnusculo churrito marròn y maloliente en el lodo:

–Estúpido animal mitológico. –La flor sagrada del Oge sòlo nace de mis excrementos...entiendes? Es parte de mi mismo,es mi obra,equino inùtil!

-El unicornio,confuso,se retrajo timidamente...

Exasperado,inflandose,el sapo,le dijo:

-Acaso quieres pisar alguna otra de mis flores de Oge,torpe animal inexistente???
-No,perdona...no quise incomodarte-musitò el unicornio...

El sapo,hecho una fierecilla neurastènica,le dijo fuera de sì:

-Desaparece de mi vista,maldito caballo cornudo!!!
El unicornio,abrumado,triste,no sabìa que hacer,y diò unos pasos para alejarse del estanque.
Pero sus làgrimas cayeron cerca del sapo,iluminando el agua como si fueran diamantes.
Y el sapo,furioso por eso, concentrándose mucho, se inflò màs, cerró los ojos y gritó:

–Ah,me quieres hacer sentir un ser mìnimo con tus asquerosas làgrimas virtuales?

El unicornio negò,asustado y su inocencia lo hizo brillar màs.

El sapo,furibundo,se inflò muchìsimo y gritò enrabietadìsmo:
-Deja de hacerme sentir tan insignificante,maldito potro de mentiras!!! Desaparece ya de mi vista,torpe ser estorboso!!

Y en ese momento,el unicornio,sorprendido,viò como el sapo reventaba como un globito en el aire, con un patètico "plop"...

26.11.09

La mujer del blues....







Janis rìe...quièn dijo que cantar es triste?



Janis... con sus gafas de cristal rosa y con el pelo en violencia enmarañada,Janis,ahogàndose de blues con una boa de plumas como buganvilias y moños y lazos, y un sombrero hecho del color del mundo,y mil collares de cuentas como armaduras,para proteger el corazòn blandito... Janis,sujeta al màstil de su micròfono,igual que una sirena de mascaròn de proa en su barco siguiendo otros cantos de las viejas y negras sirenas del blues...Janis,naciendo con la misma estrella de las reinas tràgicas,Ida Cox, Ma Rainey, Mammie Smith...grabando los primeros acetatos de los años veinte. Duras mujeres que en sus letras hablaban de los malos tratos, y que habían visto el doble sentido de cada cosa, y así cantaban al desamor...llorando,y llorando,Janis arrastrada por la guitarra nocturna,Janis,sus làgrimas de perla,levantando un vendabal de fuego... Esa guitarra,el cuello de botella, para inmolarse en el ùltimo acorde de vida... Janis,buceando en el dopaje del verano,y sobre las rosas en los viejos cuartos de hotel en los caminos. Janis, que ayer o mañana aparecerà inmortal en una bolsa de la morgue,y serà ya para siempre la niña kòsmica del blues,cantandole a todo el que quiera oirla desde el centro del corazòn azul y solitario de cada triste y vieja historia ìntima,o desde un blues para el adiòs en una estaciòn del tren-que pudiera estar en Ohio o en Alabama,o en el mismìsimo y polvoso infierno-mientras dos negros llevan el rìtmo de Janis,con unos sobrecitos de azùcar,y unas cucharas de peltre azul sobre los vasos sucios del bar...
Es Janis,sonriendo con un banjo bajo el brazo,jugando en los campos de algodòn,bluseando tambièn para los esclavos blancos. Janis,sibila solar y mensajera del Dios del Blues,que està en los cielos,y santificado sea su nombre... Janis, el ángel dopado que quiso ser cantante de blues. Y desde entonces navega por el Mississippi, como una triste muchacha palpitante,que desde la lejanìa de la muerte,blusea como otras niñas,que buscan en las noches solitarias,la dinastìa remota de las estrellas...


25.11.09

Perdiendo el tiempo...


No me digan que sigo siendo
una pobre muchacha
equivocada...
Que pierdo los dìas tejiendo nubes
y mis noches divagando lunas.


Lo sé,
y sé más cosas todavía.
Sé que he soñado tanto
que convertí en inútiles
las más puras verdades,
sé que inventé yo misma
los más altos obstáculos,
sé que la vida era otra cosa,
y sì,desde antes lo sospechaba...
Pero una nace a veces así, torpe
y desmesuradamente triste,
y todo cuanto toca
se le va convirtiendo en cenizas.
Porque yo tuve quince años
y aspiré a ser como un dios en la tierra.
Aspiré a dignificar a los hombres,
a enorgullecerme de mí misma.
Pero, ya pasó...
Todo cuanto pueda echarseme en cara,
hace mucho que yo me lo vengo repitiendo.
Extranjera en el mundo,
he contemplado la dicha de los otros
con una desesperanza indolente.

Escribo, pienso, leo...
Y de nuevo escribo pienso leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
a Mozart
a Smowing band
o a Chopin
dependiendo del humor...
Y escribo
escribo
escribo mucho
y leo.
Y pienso:

Dónde estoy?
Cuàndo he muerto?
Soy otra?
Acaso es otra
la que va recobrando
su templanza su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
su risa y su belleza
y se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
opiniones de nadie.

Y tan es asì que aquí sigo,
perdiendo el tiempo,
con mi adolescente actitud de ávido hastío,
con mi lamentable corazón de muchacha
apasionadamente vivo.
Qué más da sentirse a veces desdichada
si apenas queda tiempo de llorarse?
Es tarde para rectificar toda una vida...
Y cuando necesito ahuyentar daños
y sanar heridas,
solo basta recordar aquèl dìa
en que un primer poema
me liberò del mundo y sus engaños...

Propòsitos...


Para mañana me he hecho varios propòsitos:

No dejarè que la pereza de escribir pueda conmigo, excepto si estoy cansada o no me apetece.
No me acercarè al agua si veo venir olas gigantes.
Darè a mis ojos una mirada de luz diamantina y a mi corazòn la blandura del barro,
tendrè boca de miel y hierbabuena,y brazos que acaricien el aire.
Dormirè a gusto por la noche y al amanecer volverè a cantar al estilo jilguero.
Vivirè y amarè y reirè sin que me pese el saber y el sentir y el darme cuenta,no quiero mirar ya el terrible otro lado de la moneda.
Contruirè todos los castillos de arena que quiera,y los amueblarè a mi regalada gana.
Quiero solamente,reir al sol sin que me duela el existir de balde,ni el sobrevivir con tanta muerte cerca.
No pedirè màs entrevistas con dios, pues ya se ve a que cosas dedica el muy cabròn su tiempo libre.
No dejarè tanto tiempo mi jardì­n desatendido,ni dejarè que me atrapen los vampiros, y los monstruos,fantasmas y esas cosas oscuras y dentadas que viven bajo mi cama y en los armarios...

Preguntas...




Y si ya nunca volvieramos al viejo paraíso donde nace la lluvia,
donde huelen a alfalfa cortinas y manteles...?

Y nunca volvieremos a medir la distancia
que queda entre las ramas del naranjo florecido.
Ni a remover la tierra perfumada,
ni a regar los maizales,
ni a pintar las ventanas,
ni a recoger el agua en cubos transparentes...?

Y si ya nunca viniera el frío
a llenarnos el pozo de zarzamora verde..?
Ni volviera la infancia a dejarnos en la boca
el sabor de otoño
de las almendras garapiñadas...?
Porque lo cierto es que asusta verse
las manos y el corazòn limpios
persiguiendo a tontas mariposas
de papel,o versos,y se teme
no haber puesto a salvo los juguetes,
y morder luego el polvo,
mientras nos preguntamos
estas cosas y otras como:
hacia donde vuelan las golondrinas del puerto,
y otras avecillas verdes,
en otoño...?

11.11.09

La fiesta prohibida...


Màs que una persona,era sòlo un estado de ànimo: si se decìa su nombre,una puerta se abrìa hacia alguna parte oscura,curiosamente,como en un laberinto.
Exigìa mucho respeto,pues se creìa perfecto,y sin carencias,sin pasado,sin materia,sin sustancia ni polvo,era demasiado gaseoso,casi como una mentira.
Tenìa la facultad de ser doble,con ese atributo de la milenaria hipocresìa,y mantenìa una cautela enorme cuando los demàs tenìan la tibieza de las confidencias:
èl no,èl se mantenìa en espectante silencio,cuidadoso,pues podrìa escapàrsele un gesto fatal,la màs mìnima equivocaciòn,y surgirìa la impertinente verdad. Ese era su secreto muy bien escondido.
Muy pocas veces,al verse en un espejo al paso,se asustaba al ver aparecer su verdadero rostro,que era tan impreciso,como la muerte de algo muy lindo,como el hueco de una fosa,como como cuando te asomas a una cloaca,era algo difuso,oscuro,nada que ver con el cuidado constante de su maquillaje,con la sòlidez de su personaje,con su planeadìsima puesta en escena cotidiana.
Era un manojo de estrategias bien diseñadas para hacer creer a los otros,ante cualquier signo imprerceptible de algo verdadero en èl,que sòlo eran juegos de sus imaginaciones,o sospechas infundadas,porque èl era un tìo tan mentirosamete irreprochable que tomaba como un agravio si alguno se llegaba a enterar de que era un farsante.

Una vez quiso acudir a esa fiesta que es legado de los dioses,con su careta de risa franca y un poco de delineador en el rabillo de sus ojos,como si fuera un vestigio de alguna làgrima emotiva y pura.
Lo sabìa desde el asombro de las palabras y el acontecer prodigioso de los sentimientos,lo supo desde el principio,cuando iniciò la turbia y densa espiral de irrealidades como un juego.

Desde su cubil,rompiò el prestigio inviolable de los sueños,y creyèndo merecer un alma virginal tallada en cristal vivo,llegò a la fiesta de la dicha perfecta:
Pero le fuè vedada y se le prohibiò la entrada.
Porque en las fiestas del alma no se admiten hipòcritas.

Gato de color paraguas...


Estaba azul el huerto esa mañana azul.
Era hermoso y yo lo amaba.
Sus ojos vinieron a mirarme
yo me creì sola pero estaba ahì
estirandose largamente como
en esta hora
oscura y áspera.
El amor
le arrancó Su mirada
a la muerte.
Llegò cuando una luz muriente declinaba.
Emprendieron el vuelo las gaviotas dejando
el lugar en su blanca belleza insostenible.
Luego expuso su cuerpo al aire.
Descendía
hasta la orilla un suelo de dragones dormidos
entre plantas que crecen por su recuerdo sólo.

Levantò con los bigotes el cristal de las aguas,
y contemplé su silencio y me adentré en mí misma.
Es hermoso este gato de color de paraguas
mojado por la lluvia.
Miro su desamparo en medio de la calle,
miro su islita negra de terror y de asombro.

Podría tocar la noche y su silencio
si acercase mi mano a su congoja,
sentir entre mis dedos la esperanza de alguien
o quizás a dios mismo
clamando en este gato,
en este miedo oscuro
en este gran olvido de los hombres...


Desdèn...



Gime, viento, rompe y arrasa, que también de ti
saco conciencia.
En tu furia
mido mis fuerzas. Dóblame si puedes, y túmbame,
mi sostén es de acero.
Yo estoy sobre la línea de las cosas
que no murieron nunca.
Mi raíz emerge
desde el primer asomo del comienzo,
y brota y ensancha, y fructifica, y siembra,
hasta el negado fin del infinito.
Brioso y perverso y desafiante y ciego,
no borrarás la luz de mi paisaje,
ni el aroma del tiempo que me quiere.
El canto de los pájaros
ha de prender corolas de colores, siempre,
y un recuerdo de nido
entibiará mis ramas.
La luna te cortará las carnes para verme.
Estoy sobre el regazo de la tierra,
bajo la cóncava mirada azul,
con mi sabida sangre,
a un murmullo
del agua.
Suéltate, desorbitado, atronador, deshecho,
por la ladera fácil,
a querer romperme los oídos;
yo escucho con el corazón.
Búscame, azota mi pensativa hora de preguntas,
castígame el silencio, enfríame las manos,
succióname la savia.
Fatigarás tu furia hasta que caigas.
Todos nosotros te derrotaremos; la gota de agua,
el anuncio del pájaro
sobre la primavera,
la sonrisa del niño, y la sencilla
calma de existencia.
Raíz de tempestad, barre las caídas hojas,
y la inclinada brotación de miedo.
Tu voluntad altiva de torcerme
no quebrará mi línea,
respiro con las cosas que no murieron nunca.
Soy de mí misma,
indestructible, mía,y en vertical esencia,
permanezco,
desdeñosa...

La miel de lo verdadero...



Cada vez que se ponìa una máscara para tapar la realidad, fingiendo ser lo que no era, lo hacìa para caerle bien al enjambre.
Hasta que descubriò que sòlo atraìa a otros enmasacarados como èl,alejando a los sinceros de rostros desnudos,debido a un estorbo: su màscara.
Usaba la màscara por miedo,como para evitar que los demàs descubrieran sus debilidades,para fingir el amor y la amistad,y claro,despuès descubrìa que los otros no lo querìan en realidad,pues no lo conocìan,y lo que en verdad estimaban,era a su màscara y no a èl,asì que si perdìa a un amigo o a un amor,pensaba que realmente no perdìa nada,porque ese amigo, era en realidad amigo de su màscara,y en lo que respecta al amor,la abeja reina le favorecìa esos juegos absurdos,puesto que ella tambièn usaba màscaras muy chics,y a ella le convenìa tener al zàngano aislado ,ya que cuando èl se sentìa desvalido y asustado, y sus màscaras no lo ocultaban del todo,de inmediato acudìa a la abeja reina a protejerse del mundo...


Èl creìa que no lastimaba a nadie: se ponìa la màscara para evitar ofender a alguien y podìa ser muy diplomàtico,pero luego se daba cuenta que lo que màs alejaba y ofendìa a los demàs era esa cortesìa hipòcrita de su màscara de zàngano decente que volaba con correcciòn y no se atrevìa ni a zumbar.
Se ponìa una màscara cada mañana,convencido que era lo mejor que podìa hacer para ser reconocido y aceptado por los demàs,suponiendo que con su màscara serìa amado y aceptado y le darìan algo de miel.
Pero no tardaba en descubrir la paradoja: Lo que màs deseaba lograr usando sus màscaras,era precisamente lo que impedìa con ellas,pues la miel se la negaba la abeja reina como medida de control y los demàs no se la daban porque no sabìan quien era realmente.

Una vez,harto de ser tan hipòcrita quiso ser sincero,y se quitò la màscara que siempre usaba y fue a verse el verdadero rostro en el reflejo del estanque: No habìa nada ahì...aterrado,le preguntò a una mariposita que pasaba por ahì,què que era lo que veìa en èl. La mariposita lo viò con detenimiento,y luego le dijo la verdad: "Veo que eres un bicho algo hipòcrita y mentiroso,que te traicionas a ti mismo..."
El abejorro se enfadò mucho al escuchar la verdad,y entonces,con toda la hombrìa que logrò juntar, diò un empujòn a la mariposita que cayò al estanque y la pobre,se ahogò. Y el zàngano,sin importarle eso, de inmediato se puso de nuevo su màscara preferida de moscardòn zumbòn y muy machìn,y como un tierno y buen zangamilote fuè a refugiarse al regazo de su amada reina abeja,y no volviò a hablar nunca màs con mariposillas tontas y castrantes,y se convirtiò en todo un señor zàngano casado y formal y muy varonil,gracias a los femeninos cuidados de su reina,y no volviò a salir de los abarazantes y maternales brazos de su amadisima y respetable abeja reina, jamàs,hasta que ,por fin,se le pudrieron sus varoniles alas entre tanto verdadero amor y pegostiosa miel...



Moraleja: La mariposita tuvo su merecido porque no es femenino ni glamoroso decir la amarga verdad jamàs.

Sencillamente una mujer...



Quiero dar la vuelta
de la flor contra el viento
o ser sencillamente
una mujer cualquiera
a quien salvò el demonio.

Ya tuve esta neblina
que pesa como montaña,
ya tuve esta amargura,
ya tuve este fantasma
y lo creì persona,
ya tuve casi el sueño,
y agonicè de pronto
sin cerrar la ventana
y me quedè dormida
con los ojos abiertos.
De acuerdo,
soy arrebatada,
sentimental,
vanidosa
y llena de deseo.
Qué esperaban?
Que tuviera ojos,
glàndulas,
cerebro,
veintiocho años
y que actuara
como el ciprès
de un cementerio?

Bien saben que respiro
apenas por milagro,
que estoy de adiòs radiante,
de hasta pronto
y no vuelvo.
A la esperanza,
a la madera
que construyò
mis días importantes,
a la extraviada primavera
de antes,
regreso.
A la vanidad de mirarlo todo
como si me perteneciera,
que a fin de cuentas
no hay un modo
de abandonar
el hambre de la fiera.
Dejen pues alzar
este rato de mùsica,
este paisaje breve
donde hago maromas,
esta ilusiòn que tiene
un imponente misterio...

Por primera vez
me pintarè los labios.
Les quitarè su sabor y su forma.
Porque quiero que rían,
disfrazados de fiesta.
Que brillen por las calles,
y me lleven de paseo
a donde no conozco.
A donde quiero
besar
con mi boca desnuda,
como cualquier mujer
joven y bella...

Amuleto gitano...


Contra el mal fario se debe hacer un talismán cañì:

Se necesita conjurar a un corazòn puro...
hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.
Un corazòn apenas, como un crisol de brasas para la idolatrìa.
Nada màs que un indefenso corazón enamorado.
Déjalo a la intemperie,
donde la hierba aùlle como nodriza loca y no lo deje dormir,
donde el viento y la lluvia hagan caer su làtigo en un golpe de azul escalofrìo sin convertirlo en màrmol y sin partirlo en dos.
Luego se pone donde la oscuridad abra sus madrigueras a todas las jaurìas de lobos y no sienta miedo.
Arròjalo despuès desde lo alto de su amor al precipicio de la bruma.
Ponlo luego a secar en el sordo regazo de la piedra,y escarba, escarba en èl con una aguja frìa hasta arrancar el ùltimo grano de esperanza.
Deja que lo sofoquen las fiebres y la ortiga,
que lo sacuda el colmillo feroz de la alimaña,
que lo envuelva la traiciòn hecha con los jirones de sus antiguas promesas.
Y cuando un día un año lo aprisione la garra de la soledad, antes que sea tarde,
antes que se convierta en momia deslumbrante,
abre de par en par y una por una todas sus heridas:
que las exhiba al sol de la desolaciòn,
que clame su delirio en el desierto,
hasta que sòlo el eco de una palabra crezca en èl con la furia del hambre:
un incesante golpe de cuchara contra el plato vacìo.


Si sobrevive aùn, si ha llegado hasta aquì hecho a la viva imagen de su lealtad,he ahì que tendràs un talismán màs poderoso que cualquier arma o mala suerte.

Te protegerà de tus demonios y de tu sombra.

Pero guàrdalo en tu pecho igual que a un centinela. Vela por èl con la misma lealtad que èl te ha dado.
Porque si lo traicionas,si lo pierdes con engaños,si mientes en algùn conjuro,si lo rompes por torpe crueldad...ten cuidado,ya que el daño que causaste volverà a ti,triplemente acrecentado,y tu mal fario te seguirà negro y silencioso,como una serpiente de sombra,hasta en la muerte...


Un rayo...


Al tener miedo a odiar
logrè ver otra luz por las ventanas.
Las escamas de los sueños giraron
y el aire erosionò las mejores palabras
(Yo ya era hasta mala).
Mis ojos engañados de siempre,
se fatigaron de tanta fàbula:
Mentìa la nube,la luz mentìa.
El terco azul de mi ignorancia
puso en alas de fuego,
en mùsica,en gotas de luz y de ternura,
el engañoso rostro de la nada,
que ni siquiera alcanzò mi odio,
porque estàba màs abajo.
No fuè la tristeza por lo ajeno,
ni el dolor de las promesas incumplidas,
ni los ideales deshechos.
Fuè algo màs tremendo y màs grande,
algo que crecìa desde el tuètano de los huesos
y que quizà se llame vida.
Porque vivir es triste:
vivir es una daga que se lleva clavada en la espalda.
Duele abrir los ojos todas las mañanas
y encararse con las cosas que conozco y no entiendo.
Y duele dormirme todas las noches
y no haberme respondido a nada.
(...Porque nada tiene respuesta).

Pero han pasado algunas cosas:
Por lo pronto el tiempo va cosiendo mi mirada,
y un rayo ha perfumado ferozmente la casa.
Eso me ha causado sed y prisa
por golpear con el hueso de una flor
las tinieblas,
porque vì en en ese momento
que todos,
algùn dìa,
nos venimos abajo...

Sì:
Hay un àrbol quemado y posteriormente talado
en esta historia.
Contemplo el cielo pero no hay màs señales.
Es el amanecer o es el ocaso?

Murió la araña que vivìa en el àrbol y que medía el tiempo,
pero quedò sin daño el viejo muro:
El terco azul de mi ignorancia
Lo pintarà de nuevo y sembrarè
a su lado un pequeño saùco,
y nacerà,seguramente,
una nueva familia de sombras:
deseos,piedras,cielo a jirones,
aves huyendo.
Una nueva mañana,un rìo joven,
sin ira,sin daño.
Un mañana distinto,
sin colores falsos,
para poner mis àngeles,
para pasear por mis calles
y para sembrar un nuevo àrbol.
Ahora los rayos no me asustan tanto
porque la luz me alza.
Ahora ya no pueden confundirme con embustes:
Soy la inocencia recobrada.
Rìanse,
los dueños de las dagas en mi esplada...
ríanse,
arañas que me tejen la mortaja...
ríanse de mi estupidèz
que ahora ya, a mí también,
esta historia tan chistosa,carajo,
me hace mucha gracia...


27.10.09

Fatiga angelical...


Me està preocupando ùltimamente el comportamiento de mi àngel de la guarda.
Hasta hace unos meses actuaba con eficacia y discreciòn.
Yo me sentìa protegida, aunque no notaba su presencia.

Ahora en cambio le noto hiperactivo, y con afàn de protagonismo. Peor aùn: insiste en protegerme tambièn psicològicamente, y me aconseja a todas horas que deje de pensar en generosidades estùpidas y que me preocupe por lo que realmente debe importarme,que es mi persona y punto,porque la sociedad es una cloaca y todo està corrompido,etc,etc,etc...A veces,le da por cantarme el tango "Cambalache"...
Y se ha esfumado su habitual alegrìa.

Ayer, sin ir màs lejos, dos tipos quisieron molestarme, y antes de darme tiempo a solucionar sola el problema, arremetiò contra ellos con una espada flamìgera y los fulminò allì mismo sin ninguna piedad.

Se està volvièndo sarcàstico,depresivo y peligrosamente exasperado.

Tal vez ya lo extenuè y padece fatiga laboral,o a lo màs,la edad ya le pesa,o necesita unas vacaciones...en fìn,mientras no renuncie y me deje a estas alturas del año sin àngel...
Y es que si,pobrecillo,pero deberìa de tomarse estos asuntos de mi guarda de modo màs leve,que no soy para tanto ...

Y un buen dìa,se cae la màscara...


Los hipócritas no tienen rostro, apenas el rictus maquillado con que ensamblar la pose, y la màscara como fachada para poder ocultar su verdadero y ruin espìritu y simular una apariencia humana.

No tienen amigos, sòlo tienen otros secuaces de embozos y emboscadas con quienes tramar complicidades y multiplicar sus trampas y sus beneficios.

No tienen sueños, pero si tienen las rodillas rotas de tanto otear el suelo, por la conveniencia a plazo fijo,y la pesadilla del espejo cuando el tiempo les cobre los olvidos.

No tienen màs que palabras gastadas, únicamente voces de artificio, registros de fogueo y mentiras con que acallar conciencias,maquinar coartadas y hacer trampas.

Los hipócritas no tienen vergüenza, la extraviaron delante de sus ojos el día en que aprendieron a ignorarla para humillarse a gusto.

Los hipócritas no tienen memoria ni conservan archivos de su infamia, pues para ellos no hay verdad que no deba mentirse ni mentira que no pueda afirmarse.

Los hipócritas no tienen amor, sólo miedos y cobardìas a que los descubran en sus trampas, y sólo espanto a que la muerte les lleguè,y reivindique el pulso de la Verdad...

Los hipócritas no tienen dios, les basta darse golpes en el pecho perjurando y prometiendo en su nombre con el temor de que alguna vez dios los oiga.

Los hipócritas no tienen pasado, se conforman con negar las evidencias y esconder sus páginas en blanco, siempre cautivos de la farsa urdida para conveniencia de sus mezquindades,viven en un perpetuo presente,como ebrios en una larga borrachera de mentiras y engaños.

Lo único que en una sociedad como la nuestra tienen los hipócritas es un efìmero triunfo de su engaño,un triunfo tramposo y sin rostro,sin amigos,sin sueños,sin memoria,sin vergûenza,sin dios y sin amor...

Y un buen dìa,a todo hipòcrita,le llega su miseria personal hasta las orejas,y eso le cortarà la borrachera,y entonces,en una mala cruda, pierde la màscara,y sin ella,lo perderà todo...



Condenada al infierno...



Una vez un catòlico traicionó a una atea,y como el sujeto se sentìa muy culposo,un día se lo confesó todo a ella, entonces el tìo se alivió y ya no se preocupò más, y se hizo bueno. A la mujer le dio mucho dolor esa confesión, sufría día y noche, y como era inocente y atea, no tenía nada qué confesar para aliviar su pena. Cuando èl reía, ella se mordía los labios. Cuando èl dormía tran­quilo, ella estaba despierta,herida, sufriendo, envilecién­dose con el dolor,pues èl le habìa enseñado a dejar de sentir amor para sentir odio...la sujeta entonces se llenò de rencor,imposibilitada para perdonar nada,amargando sus dìas,ante la impunidad del catòlico...y asì,ella que habìa sido pura y bondadosa,arruinò su espìritu por causa de ese sujeto corruptor de almas...
La noche en que murieron, el guadalupano culpable se fue al cielo, y la atea inocente se condenó al infierno...

Los locos...



Mirad a los locos, altos como ramas,
llenos de inmensidad y poderío;
mirad los altos cual soberbias llamas,
amenazando al cielo con su brío.

Como harapos ardientes y violentos
esparcen sus delirios y su anhelo.
Vedlos chocar su pecho con los vientos,
pobres guiñapos locos junto al cielo.

¡Ay, qué locura de abrasado vino
arde en su honda y más profunda vena!
y van raudos, tenaces, sin destino,
hijos del cielo, ciegos en la arena.

Fantasmas de la nada y del coraje,
dioses heridos, bellos, desgarrados,
que llenan de pavor todo el paisaje
con aullidos tremendos y abrasados.

Otras veces tranquilos, misteriosos,
llenos de humilde pena y de grandeza,
se agolpan contra el suelo silenciosos
y reposan en tierra su cabeza.

Si acarician la tierra dulcemente,
sienten allá en su alma enamorada
una mujer que besa tiernamente
su pobre frente loca y desolada.

Cuando su seca, marchitada boca
acercan a la piedra, enamorados,
¡qué soledad tremenda da la roca
a sus nobles sentidos desbordados!

¡Ay, pobres locos del amor, de anhelo,
de la nada simiente y alimento,
mitad tierra sin nadie, mitad cielo,
carne de Dios en la mitad del viento!

Rafael Morales


Deslealtad...

Si la lealtad es cosa de perros,
la deslealtad es asunto de cerdos,
que por tragar màs son capaces de comer
excrementos o devorar a sus propios colegas...


..Y asì fuè que vino la desfachatèz
y echó abajo la puerta
de todos los hipòcritas
silencios anteriores
-como si fuera una gracia-.
Yo tendí la mano
y tratè de anudar los hilos.
Tal vez no debì abrir
ni una rendija
a las vulgares mentiras
ni debì tender mi mano
a la alimaña:
Nunca fue posible
borrar aquel momento
en que la deslealtad
artera y por la espalda
-como si fuera una gracia-
me mostrò lo màs ruìn
de lo que se autonombra "humano"...

18.9.09

Maga estelar...







Jugaba a esconderme entre los utensilios de cocina
como un extraño objeto metàlico màs en el follaje de ollas,sartenes y palanganas.

Mi pijama azul,mi lonchera con objetos escenciales y el papel estaño de los pasteles de mamà en un cedazo a guisa de casco,eran mi traje espacial de maga estelar cruzando las galaxias bajo los velos de los luceritos vespertinos,para recolectar en el tercer planeta azul azul,extrañas faunas.

Todo era anotado en mi bitàcora galàctica con detalle de sustancia yerta y dibujada en el papel de mi cuaderno que se levantaba y andaba,perdiendose solo en los armarios como un organismo destilado de mi corazòn genèticamente palpitante.

Los vestidos vacìos del roperito eran mis esclavos:cuando desobedecìan mis òrdenes interestelares,los decapitaba y los volvìa fantasmas.
Los pàjaritos y los grillos manejaban muy bien las telecomunicaciones y despistaban a la perseguidora con mensajes falsos de topacios errantes.

La perseguidora aparecìa en el tunel con orejas de liebre a cazar maripositas nocturnas,y era la enemiga con su disfraz de lluviosos andrajos usàndo efìmeras màscaras,advirtièndome en su idioma estridente que me saliera de su patio.

Un dìa me alcanzò la enemiga terrìcola,y me atenazò de miedos de adulto y me quitò mi gorrito de cedazo y mi antena de gancho de ropa,y fuè con mamà a advertirle que yo era extraña y que jugaba con los utencilios de cocina y que me comì dos de sus tomates y que vendrìan para mi dìas muy muy tristes en años venideros.Mamà me escondiò tras sus faldas y le dijo suavemente que mi guerra no era su asunto y que a mi no me gustaban los tomates verdes sòlo los rojos.

Luego la perseguidora se fuè deslizando su respiraciòn como por un vidrio frìo y su hocico de sombra quedò pegado algunas noches a mi ventana.

Cuando volviò papà del viaje,me trajo un disfraz de Cheetara,la de los Thudercats con todo y orejas,capa y antifaz, y una espada fosforecente y unas botas bublegomers azules voladoras,y me dijo "que la fuerza te acompañe".

Y entonces,con mis nuevas armas,fuì al patio de la enemiga y la retè con valentìa,como un insecto que se luce radiante entre las flores.

Pero la perseguidora habìa perdido sus llaves y confundido las puertas,sentada confundida en el quicio del desamparo.

Las magas galàcticas son buenas y ayudan hasta a sus propias enemigas metièndose por las ventanas interdimencionales para abrir las puertas desde dentro cuando las tontas pierden las llaves.

Por eso,esa tarde,salì victoriosa en esa dura batalla contra la enemiga,que entrò a su cuartel zumbando como robot en mal estado,y derrotada,me ofreciò unas galletitas que sabìan a guijarros,
pobrecilla,a lo màs por comer eso siempre parecìa enfadada.

En mi nave còsmica, mi mamà hacìa mucho màs ricas las galletas de pasitas,con sabor a chocolate,a lima,a naranja y con formas de ovnis y planetas...

Y al final,si tuvo cierta razòn la perseguidora: el tiempo se hizo muro y no pude volver, y por eso cuando bajo de las estrellas,llegan dìas sumamente tristes...

Mente al viento...






la que antaño
te perdìas en ensueños
dejando tus cabellos
brillantes de negro,
y la piel como un capullo
de melocotón,
y te hacìas vestidos
copiados de aquella época,
y escuchabas un preludio de Chopin
esperando un cumplir de promesas
que sòlo fueron vacìos en un espejo.

Ahora ya sabes
que hay seres que viven desde fuera,
seres que con sòlo ser tocados suponen que existen.

Y es que tù necesitas màs: quieres sabias manos
que atraviesen la piel de la que estàs hecha,
y conozcan màs allà,que la pura consistencia
de tu carne,sabias manos de amor y de conciencia
que lleguen al alma de tu rosa.

Te vives desde dentro.

Y tu mente ahora,vuela de otra forma,
cargada de experiencias inútiles, rica
en sospechas, rumores, fantasías mohosas,
rompiéndose bajo el filo del cuchillo
de la realidad.
En la plenitud de tu vida.

Excitada, colérica, tù, hija pura de las letras,
creces ya de otra forma.

Golpeando tu corazòn en el fregadero
bajo el chorro de agua caliente,
oyes a los ángeles recriminándote.
Hace sólo un mes te lo dijeron:
No seas crèdula.

La vez siguiente fue: Piensa....

Luego la arenilla,cada mañana,se te metiò
en los ojos:
Porque una mujer que piensa
duerme con monstruos.

Eras la chica más suave,
en parte valiente y en parte buena,
que luchó contra lo que apenas comprendía
mientras un cuchillo se oxidaba en su espalda.

Pero ahora perteneces a esa raza estafada
que el dolor acaricia en los andenes.
Medio mundo de engaño conociste
y el resto fue mentira.
Has llegado hasta aquí
huyendo de mil días
que pasaron de largo.
Te ha llevado mucho tiempo llegar.

Mente al viento, te veo zambullirte
desafiante, moviéndote por las corrientes,
bañada por la luz de mil dudas
mientras las viejas confituras
hierven y se pudren.

Suspendida, temblando e insatisfecha, frente
a las puertas abiertas,de esa jaula de jaulas,
tú, pájaro, tú, inmòvil en la encrucijada,
ante las enormes dudas,
escribes,como deshojando margaritas,
y con ojos férreos y pico
y resuelta como un pájaro,
limpiándo todo el trasero
sucio y cotidiano de la vida,
con palabras-escobetas
y verbos-agua.

Porque lo sabes:
excepto escribir,
y amar desde dentro,
lo demàs son derrotas...

El èxito de las cabronas ...







Determinada mujer cayò vìctima de los libros de autoayuda.

Como tenìa diversos conflictos matrimoniales, para tratar de superarlos,empezò a leer los ùltimos betsellers de superaciòn, como un modo de alcanzar la salud espiritual.

Pronto supo que amaba demasiado,en verdad,demasiado, y empezò a tomar nota de las zonas erròneas de su marido,ya que por ser ella de Venus,era su asertivo derecho.

Luego,despuès de pegarle algunos gritos desesperados,las cosas le empezaron a mejorar.

Le diò por amedrentar a los ratones de la casa como ensayo:
los habìa atrapado y los mantenìa en posiciones raras para torturarlos.
Es que querìa saber quien de ellos,y porque fregados, se habìan llevado su queso,porque hay de aquèl que se metiera con las cosas de su propiedad privada.

Aunque se sintiò mucho mejor,y por fìn pudo respirar durante sus acostumbrados soponcios,debido a que se quitò su armadura oxidada,descubriendo que debido a ella,es que se le iba el aire.

Con el tiempo,la mujer se volviò autosuficiente y segura de sì misma, asì que atò al marido junto a los ratones,y lo obligò a base de tortazos con la manopla de su armadura oxidada,a buscarle el punto ge y exìgièndole,sobre todo, un ferrari rojo...

El marido no pudo màs,y cuando por fin el hombre,que era de Marte,decidiò develar el secreto,èste estaba tan gastado de haber sido tanto tiempo secreto,que al cogerlo en sus manos,se le deshizo en polvo.
Una ràfaga de viento se llevo el polvo aquèl, y el pobre hombre,desposeìdo por completo,ya ni siquiera con un secreto que llevarse a la tumba, falleciò.

Ahora la mujer agradece a dios el favor de que la haya hecho viuda,por fin,y alcanzò la felicidad permanente y el èxito completo,lo que demuestra el porquè los hombres de Marte aman a las cabronas...

El buzòn de la amargura...









Nos enteramos por fuentes confiables,que en el ùltimo callejòn, al sur del vecindario, habìa un buzòn que estaba maldito.
Dentro de ese buzòn se habìa instalado un okupa enano.

Se dijo que por la ranura para echar cartas,este tìo espiaba a todos. Aprovechaba su escondite para insultar a los hombres,mirarle las piernas y derrière a las mujeres,y,sacando su manita,manosearlas al paso,y llegò,tambièn segùn los quejosos,a quitarles sus caramelos a los niños obesos.

Todas las cartas y paquetes que llegaban a ese buzòn eran revisadas por el enano.Guardaba las misivas y fotos que comprometìan a los remitentes,para luego extorsionarlos.

A cambio de su silencio llegò a pedir sexo,del cual tomò fotos y videos,tambièn pidiò un telèfono celular,un viaje de vacaciones,una bicicleta de montaña de su tamaño,comida y bebidas varias,y todo le fuè concedido a cambio de guardar multiples secretos.
Las cartas inofensivas,las destruìa. A veces tenìa la desfachatez de contestar cartas,suplantando la personalidad de los carteados,y dicièndo verdades como dagas.

De ese modo logrò que negocios,amores y vìnculos familiares o amistosos,se terminaran. Lo cierto es que carta que entraba a ese buzòn,jamàs llegarìa directa a su destino,a causa de las villanìas de este pequeño sujeto,que sàdico,se regodeaba en señalar y arrinconar a tramposos,infieles,mentirosos,corruptos,o hipòcritas de dos o tres morales distintas.

Y pasò luego,cuando el enano se diò cuenta de que la gente evitaba su buzòn y preferìa enviar correos electrònicos por internet,que el diminuto tìo pidiò una lap top.

Se hizo ciber-adicto de inmediato,y pasaba el dìa metièndose a otras cuentas,mandando e-mails amenazantes,y tomando mùltiples personalidades xaters,para embaucar a todos y aumentar su poder em el vecindario.

Este enano era un verdadero peligro para los medios de comunicaciòn serios y la reputaciòn de las personas decentes. Por lo que el consejo vecinal querìa traer al abuelo del enano,y mostrarle todas las pruebas guardadas por los vecinos,para que el viejo,que tenìa una estatura normal, lo pusiera en òrden.

Uno opinò en la junta de vecinos que el minùsculo tìo podrìa reaccionar mal a eso,haciendo un gran escàndalo,sacàndo a la luz secretos inconvenientes para todos...serìa mejor ser prudentes ya que con hacer un sencillo acto de resistencia civil paciva,y todos boicotearan al enano,caminando al buzòn de la siguiente avenida,o mandando los correos electrònicos encriptados, el enanito quedarìa neutralizado...

Y de ese modo, los vecinos lograron exorcisar al enano.

Y el enano,aburrido, se fuè de okupa a otro vecindario y todo volviò a la normalidad.

Sòlo que las relaciones amorosas,los negocios y los vìnculos amistosos rotos por la incidia del enano,no volvieron a recuperarse jamàs,ya que de algùn modo,todos sabìan,en su interior,que el enano no intrigaba,sino que simplemente decìa la amarga verdad...

Incidente de luna ...



Cierta noche dos amantes muy enamorados, para celebrar sus bodas de plata,paseaban por el boulevard de una ciudad lejana,bajo el claro de una inmensa luna llena...

Se besaban,entregados a su enèsima luna de miel,bajo un tilo,cuando una graciosa perrita pequinès,se detuvo en su carrera y los observò con mirada sorprendida.
Parecìa perdida,y su chalequito estaba sucio y roto.

La pareja se interesò en el bobo animalito,y èl se quitò el cinturòn para usarlo a modo de correa con la perrita,y la hizo bailar y hacer trucos divertidos.

Ya en el hotel,ella se acercò para revisar si la pequeña perra tenìa pulgas,pero al hacerlo dejò al descubierto su pecho,y bajo el rayito de luna que entraba por la ventana,la crucecita de plata que èl le habìa regalado en la reconciliaciòn,destellò delicada.

La perrita,al ver la cruz,lanzò un gemido lastimero,y zafandose de las manos de ella,con mordisquitos e histèricos ladridos,corriò por el piso,buscando una salida.

La ùnica fuè una ventana abierta,y por ahì saltò la perrita. Era,para su mala suerte,el piso 13,pero la bestiezuela nunca supo que eso le traerìa un pèsimo mal fario.

Los enamorados quedaron impactados por el mal gusto de lo ocurrido...no querìan ni asomarse a la ventana y tratando de olvidar el molesto incidente de su viaje,se entregaron a su cotidiana pasiòn.

Pasado un rato,tocaron a la puerta: era la policìa.

Deseban saber còmo habìa sido que la pareja lanzò desde su ventana a una enanita en cueros,portando sòlo un chalequito de circo que malamente le tapaba las tetitas,y con un cinturòn rodeàndole el cuello,enana que,aunque iba malherida, se diò a la fuga en cuanto viò la patrulla,corriendo a toda velocidad hacia la noche...

Los amantes fueron conminados a pagar una multa,pues esas anomalìas sexuales,o pràcticas circences,estaban totalmente prohibidas en esa ciudad,y si tener perro sin permiso estaba mal,tener un enanita domesticada para su perversa diversiòn era todavìa peor...

Pero la pareja,antes del amanecer,ya habìa hecho sus maletas y habìa subido al tren ave que los llevarìa a la siguiente ciudad de su tour lunamielero,y no pagaron ninguna multa.

Ahora cuando recuerdan el incidente,ambos no paran de reir...

15.9.09

Yo no soy de esa tierra...





Yo no soy de esa tierra.

Era ya extranjera en la distancia
del vientre de mi madre
y todo, de las manos
al corazòn me anunciaba
destierro.


Busqué los principios
de mi voz entre sus signos
y perforé de palomas
encendidas la amarga
región del azabache.
Yo no sé
qué vuelo de planetas torcería
mi suerte.
Sobre el mudo desvío, sé que voy,
crujiendo mi corazòn,
carromato gitano, persiguiendo
el rastro de mi exilio.
He sido nada más una extranjera
donde he nacido
asomada al desdén de sus sonrisas....
He averiguado el nombre
que me ha correspondido
y me define impertinente,
exiliada del sueño,
emigrante, perpleja,
desgajada,
sin billete de vuelta.

Me declaro sin fuerzas
y pido con vergüenza un poco de ternura.
Y que me devuelvan, por favor,el sol
y los naranjos de mi infancia,
mi pasaporte
y los corazones niños
que dejè en esa tierra...

14.9.09

Ratas como gatos...


Papà y yo nos quedamos dormidos
en la era, y la paja y el sol nos dieron comezòn. y unas ratas como gatos,nos robaron el trigo.

Iban de aquì para allà,comiendo trigo y cruzando los matorrales hasta el agua,por la sed. Me dieron miedo pero no gritè,porque papà roncaba bebièndose el verano.

Luego llegaron las hermanas multicolores,lunarias,malvas y margaritas,cantaban a la vera del agua,sentadas sobre las piedras del rìo,aguardando a mamà.

Los grillos de los junquillos se quedaron escondidos en la sombrita,porque ya les urgìa la luna,pero la tarde era lenta lenta,y el sol nos volviò a dar comezòn.Unas moscas gordas querìan echar la siesta tambièn pero no hallaban sitio y volando volando espantadas les dijeron a las ratas como gatos que no robaran pero no les hicieron el menor caso y mejor fueron a jugar con la cola del burrito Donato,espantadas.

A media siesta llegò mamà y metiò a las hermanas multicolores en el cesto junto a unas naranjas,unas nueces y unas manzanas.
Entonces corrì hasta ella con los brazos en cruz como una hoja verdeclara,volando muy alto en el aire azul. Y entonces fuè que una espada de mago se me atravezò en el verdor,y caì rodando por la ladera.
Y ahora si gritè. Papà se despertò y mamà me levantò en brazos y puso una estrella fulgurante en mi frente. Papà me frotò la rodilla herida y tan tierna era su rudeza que dejè de estremecerme por las làgrimas y de inmediato alcè el vuelo al aire azul elevada por sus brazos.

Luego volvimos a la era a comer la fruta, y a oler a las hermanas multicolores,mientras papà lanzaba el bagazo de las naranjas y las càscaras de las nueces a las ratas como gatos para que nos dejaran de robar el trigo,tan poquito que dejaron...

Y fuè por eso que ràpidas espantadas se escabuyeron.

Cosas que se necesitan...




Que alguien recomponga los jarrones
rebosantes de rosas.
Necesito màs luz
sobre el brazo desnudo que ahora escribe.
Los libros, que se lean desde todos los àngulos.
Unos poemas sueltos por ahì pueden
crear un ambiente perfumado.
Si es posible,
que caiga por completo la noche.
Una luna entre nubes
darìa el toque de misterio.
En la calle
que parezca que la lluvia ha caìdo.

Èl entrarà por la puerta del fondo.
Traerà el cabello hùmedo -podrìa haber un fuego
donde secarlo lenta, muy lentamente-.
No hablarà.
No hablarè.
Un silencio dulce y càlido es lo màs apropiado.
Èl irá hacia las rosas con aire ensimismado
y mirarà la luna caminar por mi cielo.
Le gustarà mucho mi vestido rojo el favorito
y besarà mi mano y mi pluma.
No elevarè los ojos para verlo
hasta sostenerme de su mano
porque pienso navegar,perderme en su mirada.


Necesito màs luz sobre mi mano,
y mùsica y alegrìa
sobre mi corazòn y sobre el suyo.
Y que haya llovido y algunos suspiros
verdes de albahaca y canela.
Que sean puros:
No quiero que el amor sea sòlo un negocio
de destrucciòn entre astutos.

Necesito màs luz sobre las rosas
y un fuego y una luna enorme
rilando en ese cielo
para cuando èl llegue...

Las viejas y los viajantes...









Yo me ocultaba y mamà me perseguìa por toda la huerta para peinarme.
Pero no sobre la cama.
Pasaban largos ratos y ella no me encontraba.

Me escondìa bajo el balcòn de las viejas que se peinaban como diosas,sentadas en la cama,esperaban muy tranquilas a los viajeros,pero cada cabello que caìa sobre los edredones de lana,era algo asì como malaugurio para los maridos.
Pero las viejas no eran gitanas y no creìan en eso.

La viejas eran màs bien como diosas,y me gustaba acercarme a ver su ritual de peines,espejos y almohadones. Y asì pasaba la primavera hasta el otoño,y la madera seca crujìa,y ellas trenzaban sus cabellos de nieve,y aquellos que venìan viajando caminaban los inviernos con su dolor en el corazòn sin poder volver.

Ahora si te pones a pensarlo bien el hecho de que las viejas se estuvieran peinado como diosas,semirecostadas en la cama,tarde,a medio dìa,indicaba que no tenìan prisa por arreglarse,porque no esperaban que nadie regresara temprano.

Yo las miraba en mi escondite: veìa sus escasos cabellos sobre sus hombros enjutos y su rostro de leño,las viejas levantaban sus ojos cerrados hacia el cielo,y entonces brillaban al sol sus transparentes sienes con la red azulada de las duras venas,entre los largos mechones plateados.
Una vez,dos,tres,hasta cien,lo cepillaban,y vuelta a comenzar.
Luego se tejìan sus trenzas con esmero,humedeciendo sus manos flacas en una blanca palangana con agua de naranjo,heno de pravia,olìan rico,y por fìn,con peinetas y horquillas,sujetaban las trenzas en un chongo.
Pasaban largos ratos,y por fìn mamà me encontraba. Mamà decìa que debìa ser discreta y no mirar a las viejas peinarse como diosas,y que los viajantes tarde o temprano vuelven,un dìa vuelven,cuando es el tiempo de la vuelta,vuelven...
Mamà entonces me peinaba y yo me sentìa diosa. Y bulliciosa y alegre,escogìa el color del moño,para que papà me viera linda a su vuelta.

Pero las viejas no. Sus peinados elegantes de diosas,que tanto me gustaban,acababan siempre cubiertos por un pañuelo negro,y al atardecer,las cuatro salìan al camino,a esperar la vuelta de sus maridos,que nunca volvìan.

Papà si volvìa y nos ibamos de marcha a bailar huapangos.
Yo pensaba,para què peinarse tanto como diosas si sus viajantes no vuelven y ellas se quedan ahì,tan viejecitas y tristes,con su feo pañuelo negro en la cabeza,sin irse de marcha?

El blues de la muchacha y el mar...











Ansiosa ante la marejada,pero firme como faro,
con el cuerpo jòven,allí donde rompe la mar,
allí donde diluye su anhelo la tormenta,
en ese mismo límite la muchacha fuè la curva ola
que se lanza a sí misma.
Salía del duro sueño que se rompió en la roca
en la fina arista de su primer naufragio.

Era su nave nueva,era su sueño intacto.
Era un marinero abstracto
y ella un rosado peso: pétalo sin història.

Y ahora què?
Si el amor sólo existe en los bordes del beso.
Del sueño.Del mundo...
En ese mismo borde se detuvo de sùbito...
Le desnudaba el aire.
Por sus piernas subían suaves hilos rosados,
los senos le brillaron como pequeñas lunas.
Su voz era la muda
rugiente voz de todas las mujeres del mundo.
Alta,
en su guerra lleguò a pesar cuarenta y tres kilos.
Estuvo al borde de la càrcel,
al borde del quebranto,
al borde del arte,y del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde del azul,y de la fama,
al borde del amor,
al borde del mar,
y al borde del sueño:
Y fuè que tres palabras àgiles
cerraron la cruz abierta de su cuerpo.

Y al borde se le quedaron quietos
los breves pies errantes.
Sus brazos levantados
se aferraron apenas
a los astros maduros.

Nieblas, nubes de agua y filos de granizo,
sangre de estrellas rotas, harapos de los mares:
todo estaba caìdo ante sus ojos salados
al borde de despertar,
cuando unos raros pàjaros cantaron:

Amor para tus pies clavados.
Amor para secar la sal de tus ojos.
Sobre todo,amor para aquellos
que saben desenterrar un sueño
como caracolas de la arena.

El sol estaba triste porque el amor es eso
y no el filo traidor del viento en la rocalla.
Ahora escampa y una pequeña media luna
ilumina el cielo.
No fuè tan grave la borrasca.
Su carne joven, despierta,
y le es màs fácil flotar en el azul de la mar
y poner,despacio,los pies en la arena...

5.9.09

Recuperando amapolas...






Tanta vida para la literatura
tanta hermosa fantasía desplegada
Tantas amapolas a la madrugada
tantos sueños de neblina


...íntima pérdida.

Corazoncitos en los vidrios empañados en vez de amor
tanto astuto y precavido buen alumno
aquellos amiguitos con su pacífico partido de izquierda
tanta prueba de amor colgada de un clavito
tanto tiempo tirado a los perros y a los cobardes
de vida muy cómoda y plena
Esos que nos han quitado las ganas de hablar
sobre la mar y la luz del mediodìa
Esos seres tan amables y correctos
que miran por las señoras respetables
que presumen su argolla de casadas
tan elegantes con sus bolsas gucci
paseando por la calle con sus perros finos
de collares dorados y con su medallita
de vacunados
orinandose a propòsito los perros
sobre las amapolas
y las señoras pisoteandolas
porque esas florecillas no son de marca
y luego de eso perro y dueña
sienten un desamor agradable y plàcido
casi suficiente para vivir con la màscara
de la paz finalmente,de su còmoda paz
ese recuerdo de algunos que en lo mejor de mi vida
en fin cambiemos de tema...
porque habrà que recuperar las amapolas
después de dar una sonrisa
a los íntimos de todos los días
como si fuera la despedida del alma
y un aviòn esperara encender su motor para mi,
naceràn las nuevas flores
y puedo asegurarles a los correctos amiguitos
que no les crearé ningún problema
y que soy muy inofensiva
y no me pasearé por su mundo
con mis rojos ramitos de amapolas
ni gritaré a destiempo mi anarquìa
para alterar su mìsera paz burguesa
ni pensarè mas en ese asunto
de las buenas costumbres
de las señoras tan decentes
y sus comodinos perros
porque prefiero la incòmoda libertad
en este luminoso exilio
para siempre
y prefiero que toda esa decadencia
que ví se me olvide de una vez
como se acaba este mediodìa en las mesas
cuando se encienden despacio
las làmparas del atardecer
como amapolas renacidas
acariciadas por la brisa limpia
de este mediterràneo tan vivo de verdad tan vivo...


3.9.09

Cosas simples...


Recuerdo el huerto de mamà
en aquèl pais ajeno y lejano:
las lechugas acresponadas, verdes-jade...
orejas de la tierra, de los huertos.
Y las coles de marmolina, de la
porcelana más leve, los repollos con los niños dentro.
Y las altas acelgas azules.
Y el tomate, pelotita de rubíes.
Y las cebollas envueltas en papel de seda, papel de fumar,
como bombas de azúcar, de sal, de licor.
Los espárragos gnomos, torrecillas del país de los gnomos.
Me acuerdo de las papas,
a las que siempre plantábamos, en el medio,
bulbos de ajo que floreaban sus pinceles morados.
Y las lagartijas de largas colas esmeraldas
y las mariposas de alas anaranjadas.
Y el disparatado vuelo
de las luciérnagas, que iluminaban todo verde sin reposo...
Y la risa de mamà,y sus manos suaves y terrosas
cosechando albaca y perejil,
y aquel sol como una toronja còsmica
iluminàndonos la vida...
Me acuerdo hoy de esos detalles sencillos
y tan ausentes...tan ausentes...

Los àngeles de mi jardìn....













A veces, en el rincòn del jardìn que da a la terracita
de mi alcoba, se me aparecían los ángeles.
Alguno, quedaba allí de pie, en el aire, como un papagallo
blanco -oh, su alarido-, como una llamarada de azucenas
blancas como la nieve o color rosa.
A veces, por los senderos de la casa, algún ángel me
seguía casi rozándome,su sonrisa y su traje, cotidianos:
se parecía a algún pariente, a algún hermano (pero,con aquel
plumaje gris, siniestro, cayéndole por la espalda
hasta los suelos...). Otros eran como mariposas negras
pintadas a la lámpara, a los techos, hasta que un día
se daban vuelta y les ardía el envés del ala, el pelo,
eran un número increíble,cualquier cantidad de ellos...
Otros eran diminutos como moscardas o violetas e iban
todo el día de aquí para allá y ésos no me infundían miedo,
hasta les dejaba un vasito de miel y un platito de aceitunas
en la ventana.
Pero el peor era uno
similar a un vampiro luminoso, granate, aterciopelado...
Se alimentaba de muchas especies y de sólo una.
Las buscaba en la noche, las encontraba, y se las bebìa,
gota a gota, rubí por rubí.
Mi alma le tenìa miedo y la suya tenìa audacia.
Era como un murcièlago risueño y grande,
con rizos largos, y mono celeste,
tambièn silbaba òperas en la nube.
Cuando bailaba,
un picaflor le rondaba por los largos cabellos.
El bramaba y lloraba y le lanzaba humo
(este àngel fuma lucièrnagas sin reposo).
A pesar de todo eso, su colibrì jamàs se detuvo...
Y eso que los àngeles son implacables,
tanto,que dan miedo...