22.8.09

La extraña tumba del soldado Grenier



Francia,1946.
Narradora en off,mientras vemos:
Toma 1
Me senté sobre uno de los troncos caidos del bosque sorprendida por el súbito vuelo jubiloso de los estorninos en el azul perfecto del cielo. Allá abajo se extendían sobre la campiña algunas granjas de muros blancos y al fondo el cementerio de azúcar jugaba a las luces con el sol francés.
Un raro brillo metálico entre las lápidas llamó mi curiosidad por lo que caminé siguiendo el cardillo hasta el camposanto...y descubrí al llegar que el reflejo provenía de un insólito bronce de un monumento funerario que,pulido con esmero, espejeaba al sol su sensual belleza...estaba rodeado de muchísimas flores frescas que lo hacían parecer un misterioso lingam,esa representación pagana del dios Liber,esperando el delicioso sacrificio de las druidesas.
Pero el epitafio de esa tumba decía que ahi descansaba para la eternidad el soldado Grenier,héroe de la resistencia francesa,muerto en combate...en 1944... A punto estaba después de deshacerme de las bragas, de sentarme sobre ese magnífico bronce,cuando unas risillas exitadas tras de mi, me interrumpieron...

Toma 2.
En los rústicos archivos de La Moliniëre encontré un húmedo legajo en el fondo de un cajón de madera, de esos que sirven para batir mantequilla en esa zona de los Pirieneos,pero que en esta alcaldía era usado para contener la historia de la aldea. En ese manuscrito se describía al soldado Piérre Grenier como una curiosidad médica,como un libertino, y también como un héroe. El médico Espermé,autor del dossier, escribió con mano trémula...
"...Lucien Piérre Grenier a los 14 años tenía un órgano reproductor que medía un píe y dos pulgadas de largo,y con una erección demasiado frecuente cuya tumescencia hacía mórbidamente huraño al muchacho,que sólo convivía con cabras y ovejas,y alguna que otra gallina de vez en vez...
Todo eso debió influir en la muerte de su pobre madre viuda,que con la anomalía de su hijo,recrudeció su histeria crónica,hasta que en esa neurosis incestuosa la llevó a los burdeles a buscar alivio,hasta que una noche murió ahogada por esperma. Después el huérfano se dedicó a vagar y cazar venadas furtivamente en los boques cercanos a esta aldea,hasta que las granjeras Dupin, y sus dos sirvientas, lo descubrieron orinando a la orilla del camino, entonces las golosas dieron un empleo más propio a las inmensas aptitudes de Grenier. Y es que aquéllas infelices fueron abandonadas por los partisanos que huyeron a la Catalunya al inicio de la guerra y las descarriadas no daban en como aliviar las fiebres de sus sanísimos cuerpos ni en como reabastecer de patriótica carne de cañon a la Francia Inmortal...

Toma 3
Grenier se desarrolló virilmente entre enaguas,mimos y jadeos contínuos,y el rumor de sus proezas hiperpiréticas corrió como las liebres por los campos y las aldeas y como eran tantas las necesidades de Grenier,el pobre no se daba tiempo sino para esos desenfrenos, pero eso si,era alimentado por las mozas con leche espesa y pan horneado con manzanas y almendras,y carne,mucha carne de oveja...también lo bañaban en tinajas con aguas tibias y perfumadas con albahaca y azahares, y cuando dormitaba,si lo dejaban, en lechos blandos con sábanas de lino bordado...y es que qué podía hacer Piérre si no eso? Nada,más que dejarse amar por las mozas, y germinar en algunas, repoblando - de tan libertino modo- los parajes despoblados de la guerra. Pero esa lenitiva vida y el desgaste espérmico tan acusiado le provocó a Grenier un debilitamiento tremendo,anemia y un sindrome tuberculoso que tuve que atender...
Lo hospedé en mi casa y a mi mujer la mandé a Gerona con su familia,mientras a Grenier le receté baños de aceite de oliva,absoluto reposo de su atributo viril,y tizanas de encino rebajadas con sidra.

Toma 4
Por esos tristes días,unos montañeses bajaron para alertarnos sobre un comando alemán que cruzaba el puente del sur,camino a nuestra aldea.
El inválido Berlieiux,el gotoso alcalde Foullé, el demente y anciano Barrión,
y su nieto Giané,que a penas podía dejar de babear por la tara mental que padecía,el débil Grenier, y el que esto escribe,doctor en medicina Espermè,
tomamos nuestras viejas escopetas de caza y nos atrincheramos en el cementerio esperando por los nazis... Aguantamos una hora de tiroteos,y herimos de muerte a tres germanos,pero perdimos a Berlieux,y a Giané Barrión, y yo resulté herido en una zona corporal que no viene al caso mencionar. Cuando los nazis se disponian a fusilarnos,llegó el comandante Helgard Strongh,berlinés,poseído del mal alemán,según los franceses,o francés,según los alemanes,en fin, era un puto en una palabra.Helgard detuvo la ejecusión con un grito gutural al que todos sus soldados obedecieron...El nazi entonces se acercó a Grenier fascinado por el lánguido cuerpo de mi enfermo,por sus ojos acariciadores como el cielo montañés,por sus caderas ágiles y sobre todo el alemán se enamoró perdidamente del enorme bulto en la entrepierna de Grenier,que mal se discimulaba bajo la holgura de sus pantalones...

Toma 5
Helgard subió llevando a Grenier a los altos de la granja Dupin,y toda esa noche los jadeos y los gritos de palcer del alemán fueron frenéticos,mientras que las toses del tísico lo secundaban con tétrico rítmo llevando el compáz de las arremetidas francesas,y las retiradas nazis.
Los soldados aprovecharon lo goloso de su comandante para tumbarse en el heno del hórreo violando granjeras y bebiendose las jarras de vino,en el cual mezclé una dósis de muscaria al 6x10 por lo que pronto,atormentados por la tóxina huyeron delirantes y en desbandada hacia la umbría del bosque,laberinto,del cual nunca salieron.
El alcalde y yo encontramos al comandante,enajenado en su vicio,con los ojos desorbitados,sudoroso y musitando ruegos por el poderoso empalamiento al que el ariete francés lo sometía.
Pero Grenier,sin dejar de arremeter tenaz,agonizaba,salpicando la sangre de su enemigo cogido,con la sangre que arrojaba en cada dolorosa expectoración.
Dí un tiro en la cabeza del cerdo alemán.
Piérre Grenier murió horas después acunado en los brazos de todas las pastoras y mozas que lo amaban. Después del incial duelo,obtuve un modelo calca de yeso de las partes nobles del héroe,y luego dí el cadáver a las mujeres para que lo ungieran en aceite de rosas, y lo amortajaran en lino blanco,como correspondía a tamaño héroe...del catré..."

Toma final: Epilogo.
En las noches de primavera cruzamos la campiña rumbo al cementerio, entre risas y cantos, vamos todas las muchachas desnudas,con sendas antorchas,garrafas de sidra y canastas de flores...
Alegremente rodeamos el bronce de la tumba del soldado Grenier,y luego,una a una, ofrecemos nuestra patriótica sensualidad al falo de bronce,frotándonos frenéticas en el cenotáfio de Grenier,que bien pudiera ser el abuelo de muchas de estas candentes y ávidas ninfetas que desde el día D,junto con algunas turistas, le damos nuestros jugos al delicioso Piérre de bronce...
Disolvencia en negros a:
Fin.

(Este era un Out-line para cine,pero el sapo que deseaba dirigir la peli,fuè guisado en mi caldero,pues sus aspiraciones decadentes,nunca estuvieron a la altura del sèptimo arte,como se ve en esta toma falsa:
Aquì, tres de los actores-el que la harìa de dr. Espermè en medio-ensayando la escena del funeral de Grenier).
Y he aqui el que iba a ser el soundtrack de la cinta:
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