22.8.09

Pura p....



Pormenores:
Precauciòn con las pes,primero.

Pero pasò,que por mi profesiòn de psicòloga,
percibì al peor psicodrama
en un penoso pantancillo parapetado
en paupèrrimas palabras presurosas
y promesas pronunciadas de pasada,
paria de pensamiento como pecio.
Y las pancartas y los plantones,
y las publicas peroratas del perro pekinès
y sus parabienes que pintaban, pùdicos,
sus problemas porductivos con las putas,
posaba y parloteaba sus principios
poco probables,puras piñas:
pobre pinoccio.

Paloma con su piquito en el precipicio,
pude percibir el porvenir
con pesar y pànico,
pero mis pilares personales
pusieron en mis pensamientos puros
los perfectos poemas de pinos
y pueblos y paisajes perennes.
Asì no pudo persuadirme con su pseudologìa.

Presagiè penas entre sus peripecias polares
pronunciadas como peces perecederos
Para nada prudentes ni piadosas.
Pèsimas palabras putrefactas
para posecion de los perversos.
Polutas,pisando la pureza.
He pillado al perro
en sus pantomimas patosas.
Pobre pelele precario.
Punto.

Pormayores:
Por eso parto a Paris
pensando en perder por fin el peso de esa pena.
Perder mis pasos
por puentes y plazas
procurando así no pensar
más en su pìngûe persona.
Con prisa cual pàjaro prisionero
sin poseer un plan partirè pronto:
Mis pies pies pisaràn piedras y
mis pensamientos palparàn perlas.
Prescindirè de piel, pintalabios,
polvos y perfumes.
Con mi pasaporte al paraìso
mi pluma puntiplomada,
mi paragûas portuguès,
mi petaca pequeña,
la polaroid de papà
y mi pantalòn de pana parda
y mi paravientos
de pinchetas plateadas,
podrè pasear por parques pùrpuras
del poniente preotoñal.
Ver peonias y picaflores,
y un popurrì de policromìas
en cada papel,en cada puerta,en cada pàjaro.
Podrìa pintarme aùn el pelo pelirrojo
poblado de penas profundas
y pesadillas pasajeras.
Pero no,sòlo me peinarè el pelo pacientemente
y me preguntarè, sin poner pretexto alguno,
si podrè perdonar pronto
las palabras prosaicas y precarias,
que aùn me perjudican y que sin pedir permiso
perforaron mis pensamientos,
como penosa y pesada procesiòn en un panteòn
de preguntas tras preguntas
perfiladas como plegarias por predicar.
Pero mi psique es piromaniàca
y prende piras a lo pusilànime y lo pasajero.
Y las panaderìas y las plazas
y los payasos puros me piran.
Y puedo prevalecer a pesar de los perversos
perros del pàramo,porque permanezco
en las puntas de los pinos.
El pasado pasò y poseeo la perecta
premoniciòn:
el porvenir pude ser un pequeño
paraìso para mi,y pasarà en Paris.
y probarè ser pescadora de perennes primaveras,
Un paraíso poblado de promesas
presiento pactará conmigo.
Lo prometo:
Posarè mis pupilas con porfunda pasiòn
sobre la pintura mejor pintada de mi vida...
(en p-rosa).

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