11.11.09

Gato de color paraguas...


Estaba azul el huerto esa mañana azul.
Era hermoso y yo lo amaba.
Sus ojos vinieron a mirarme
yo me creì sola pero estaba ahì
estirandose largamente como
en esta hora
oscura y áspera.
El amor
le arrancó Su mirada
a la muerte.
Llegò cuando una luz muriente declinaba.
Emprendieron el vuelo las gaviotas dejando
el lugar en su blanca belleza insostenible.
Luego expuso su cuerpo al aire.
Descendía
hasta la orilla un suelo de dragones dormidos
entre plantas que crecen por su recuerdo sólo.

Levantò con los bigotes el cristal de las aguas,
y contemplé su silencio y me adentré en mí misma.
Es hermoso este gato de color de paraguas
mojado por la lluvia.
Miro su desamparo en medio de la calle,
miro su islita negra de terror y de asombro.

Podría tocar la noche y su silencio
si acercase mi mano a su congoja,
sentir entre mis dedos la esperanza de alguien
o quizás a dios mismo
clamando en este gato,
en este miedo oscuro
en este gran olvido de los hombres...


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