25.11.09

Perdiendo el tiempo...


No me digan que sigo siendo
una pobre muchacha
equivocada...
Que pierdo los dìas tejiendo nubes
y mis noches divagando lunas.


Lo sé,
y sé más cosas todavía.
Sé que he soñado tanto
que convertí en inútiles
las más puras verdades,
sé que inventé yo misma
los más altos obstáculos,
sé que la vida era otra cosa,
y sì,desde antes lo sospechaba...
Pero una nace a veces así, torpe
y desmesuradamente triste,
y todo cuanto toca
se le va convirtiendo en cenizas.
Porque yo tuve quince años
y aspiré a ser como un dios en la tierra.
Aspiré a dignificar a los hombres,
a enorgullecerme de mí misma.
Pero, ya pasó...
Todo cuanto pueda echarseme en cara,
hace mucho que yo me lo vengo repitiendo.
Extranjera en el mundo,
he contemplado la dicha de los otros
con una desesperanza indolente.

Escribo, pienso, leo...
Y de nuevo escribo pienso leo
traduzco veinte páginas
oigo el informativo
a Mozart
a Smowing band
o a Chopin
dependiendo del humor...
Y escribo
escribo
escribo mucho
y leo.
Y pienso:

Dónde estoy?
Cuàndo he muerto?
Soy otra?
Acaso es otra
la que va recobrando
su templanza su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical
su peso
su risa y su belleza
y se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
opiniones de nadie.

Y tan es asì que aquí sigo,
perdiendo el tiempo,
con mi adolescente actitud de ávido hastío,
con mi lamentable corazón de muchacha
apasionadamente vivo.
Qué más da sentirse a veces desdichada
si apenas queda tiempo de llorarse?
Es tarde para rectificar toda una vida...
Y cuando necesito ahuyentar daños
y sanar heridas,
solo basta recordar aquèl dìa
en que un primer poema
me liberò del mundo y sus engaños...

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