11.11.09

Sencillamente una mujer...



Quiero dar la vuelta
de la flor contra el viento
o ser sencillamente
una mujer cualquiera
a quien salvò el demonio.

Ya tuve esta neblina
que pesa como montaña,
ya tuve esta amargura,
ya tuve este fantasma
y lo creì persona,
ya tuve casi el sueño,
y agonicè de pronto
sin cerrar la ventana
y me quedè dormida
con los ojos abiertos.
De acuerdo,
soy arrebatada,
sentimental,
vanidosa
y llena de deseo.
Qué esperaban?
Que tuviera ojos,
glàndulas,
cerebro,
veintiocho años
y que actuara
como el ciprès
de un cementerio?

Bien saben que respiro
apenas por milagro,
que estoy de adiòs radiante,
de hasta pronto
y no vuelvo.
A la esperanza,
a la madera
que construyò
mis días importantes,
a la extraviada primavera
de antes,
regreso.
A la vanidad de mirarlo todo
como si me perteneciera,
que a fin de cuentas
no hay un modo
de abandonar
el hambre de la fiera.
Dejen pues alzar
este rato de mùsica,
este paisaje breve
donde hago maromas,
esta ilusiòn que tiene
un imponente misterio...

Por primera vez
me pintarè los labios.
Les quitarè su sabor y su forma.
Porque quiero que rían,
disfrazados de fiesta.
Que brillen por las calles,
y me lleven de paseo
a donde no conozco.
A donde quiero
besar
con mi boca desnuda,
como cualquier mujer
joven y bella...

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