8.12.09

Bailar...


Desnuda está la acera mojada
a la intemperie marina
bajo una luna extraña...


Y de pronto
bailas
sobre el resquicio
que sostiene entre hilos y armonía
la noche
...y cantas
con una voz
de ojos cerrados,
abriendo las matutinas ventanas
de las almas
Y los pies,
ya que no tenemos alas,
bastan:
los pies que danzan
y que no acaban
de recorrer el mundo.
Por praderas en flor
corren los pies ligeros,
dejando su huella
en la húmeda arena,
buscan perdidos senderos,
hollan las duras aceras
de las ciudades
y suben por escaleras
que no saben a donde llegan...


No se de donde eres
viento que me lleva
por la cintura,
o suspiro que me consuela,
o aire que acompasadamente
mueve mi pecho
y alienta
mi invisible vuelo.
Yo soy apenas
la planta que se estremece
por la brisa,
el sumiso instrumento,
la grácil flauta
que resuena
por un soplo de viento.
La mùsica es un segundo
de luz y paraìso
que cruza a tientas
el camino de la luna
sobre una lluvia càlida
con bemoles de alegrìa
que rodarà entre la hierba
donde nuestros pies
sin raìces se derraman
en vuelo libre
bailando...

No hay comentarios:

Publicar un comentario