22.12.10

Vivir...


Pasar los rápidos...
Alcanzar el remanso.
Bajar la voz ...

Volar...



El mañana...

En el monte la nieve,
y el frío y la blanca esperanza:
y el día con aire de paloma
será después laxitud
del año ido,
donde se duerme un río
y en la tierra húmeda
se gestan nuevos días
en la placidez del silencio...
Y un deseo que crece
en las fuentes del sueño
o en el paisaje blanco y frío
donde la luz se anida...


Me llenaré de ti,cálido amor,
como de vino un ánfora,
para beberte a sorbos cuando quiera
recuperar tu aroma.
Volemos hacia el ocaso, antes
de ver cómo se pierde en la noche vieja
el sol violeta.
Pór el camino blanco iremos
hacia una casa a la vera del río
en un concierto unánime de trinos
hacia un amanecer abierto de campanas:

Y cantarán las mañanas
y yo también como el alba
toda me tornaré dichosa
para quererte y escribirte...
Iluminada de tus ojos
vendrá la luna matutina,
vendrá la luna por el aire.

Y me querrás inmensamente.
Mi corazón será infinito
para la angustia de tu frente.
Yo te daré los sueños míos:
amor, calor, sencillamente.
Después será la enamorada sonrisa,
el beso, la memoria llena de ti, maravillada.
Y el gozo azul de estar contigo
fuera del tiempo, sin palabras.
De golondrina en golondrina
nos llegará la tarde de esos días
de la mirada pensativa.
Y un mismo cauce de dulzura
tendrán las rosas y la alegría....
Yo te daré los sueños míos:
amor, calor, sencillamente...



Que el nuevo año les sea bondadoso a todos,que las promesas se cumplan,y los sueños se logren...
Salud ,amor y alegría para todos.

Alegres fiestas, les desea el Sensei...








El Sensei,que detesta la hipocresía y el consumismo de las fiestas decembrinas,esperaba un taxi ,totalmente malhumorado,cuando divisó a un santaclosote de 4 metros cortar el aire con una navaja e introducirse en un hoyo de donde nacían miles de luces coloridas. El Sensei achacó la culpa de todo al desayuno que se tomó en ese bar adornado con inaúdito mal gusto navideño y que desde el principio le dio mala espina. Al volver al mismo bar, que al menos estaba cerca y tenía precios razonables, bebió su café con una notable expresión de hostilidad y desconfianza.Esta época de regalitos y comilonas,lo hacía sentir frustrado.
La frustración es como cagar, pensó el Sensei. No hay forma de hacerlo ver elegante.
Y fué cuando-según él- su estrés hizo estallar las miles de lucecitas y el santaclosote se fué al carajo..Adentro la música rock hacía vibrar todos los vidrios.
Y afuera los aliens nos invadían...y debido a ello,el Sensei cobró conciencia con una alegría malsana, de que estas fechas pronto acabarían,junto con todo lo demás...
Por eso es que el venerable maestro zen,sintió que por primera vez, que esta será para él una alegre navidad en compañía de sus amiguitos extraterráqueos...

Mi eco...



Seguramente, todo sería mucho más sencillo si el eco repitiese mis últimas palabras, si mi sombra siguiese cosida a los zapatos, si mi reflejo se detuviese ante cada escaparate, si mi doble del espejo no continuase luchando contra un mechón rebelde cuando hace unos segundos que terminé de peinarme...


Para que no pudieras encontrarme...



Por tus ojos extraños y para que no pudieras encontrarme, me mudé lejos a mitad del monte, donde dormí rodeada de grillos,para que su canto te crispara los nervios... Y por tu voz que todo hace palpitar,y para que no pudieras llamarme, no instalé teléfono y busqué de manera concienzuda un lugar libre de cobertura para los móviles... Para que no pudieses llegar, cambié todos los carteles de dirección que llevan hasta mi corazón...Puse también un espantapájaros virtual y un muro de ideologías... Incluso cave una zanja alrededor de la casa...y no alimenté a mis cocodrilos del foso (lo sé, tienes miedo a los cocodrilos).
Pero, por si un día te daba por venir a Barce, puse casitos de miel en el jardín (eso hace que los grillos se estén calladitos). Y todos los días iba al correo a preguntar si habías mandado algo para mí (dejé mi dirección, de forma deliberadamente descuidada, sobre la mesita de tu consultorio...). Me paraba a hablar largo y tendido, de cualquier estupidez, con cada viajero que venía de Canadá y que encontraba por los senderos (para asegurarme que me habían visto bien la cara y que podrían identificarme si preguntabas por mi descripción a alguno de ellos). Y, por si llegaba un día en que te diera por venir, siempre puse un puente de tablas sobre la zanja que rodea mi casa (está en la parte trasera, junto a la fuente) y dejé de echar aire a los cocodrilos inflables...)
Y,mira que si cedí, es porque los campos de margaritas me suplicaron que te amase. Las abejas también reflejaron esa urgencia en el néctar de su miel.
Y fué a partir de esa tarde de lluvia que llegaste que me pareció que las llamas de tus ojos volarían conmigo hasta el alba.Y no pude entender ,de nuevo,el color de tus ojos extraños...

El mundo entero...










Tachuelas,clips, lápices, estetoscopios, tijeras, llaveros, carteras, móviles, almuerzos,paraguas y abrigos de toda la vida...todo extravía el Sensei y con mal rollito culpa a Asumpta de distraerlo... Pero pasa que él siempre está en la luna... Lo grave es que cada vez el Sensei pierde cosas más grandes y si sigue así, un día de estos va a perder el mundo entero...

Tres veces tres...




Tres noches agonicé en la casa vieja, helada, en esa casa donde me habían abandonado hacía tanto tiempo. Y él, ya estaba entrando, por tres ventanas, a la vez, su triple presencia; le vi su luz como una cauda, un ala de ángel, un rostro dolorosomanete hermoso... Mi pequeña faz se congeló. Pensé en conjurarlo de algún modo, exorcisarlo; tal vez, algún efluvio de la infancia le detuviese, un grito, pensé en recuerdos, platos blancos, sábanas blancas, oréganos, violetas... Tal vez, pudiese fingir que era más grande y desafiarlo,y tres veces dije no... Pero, él estaba allí, erguido y fuerte como tres caballos, Inmóvil y bello como un semidios y paciente como un médico bondadoso ...firme siempre en sus tres lugares...

Posada tamaulipeca...


Al asomarme, te vi, rocío, y recordé el país de antes.Antes es el más hermoso país...

Cuando por sobre todo se ponía la blanca fantasía, y su oscura confitura; hasta los mágicos naranjos guerreros amanecían con un copete de plata, velado en la neblina el aroma de su taza de rojo café, de canela ardiendo...
Sobre la albahaca, el invierno de las milenarias hadas jovencitas que pululaban entre nosotros, allá, junto a los esteros del río tamaulipeco...
Su bordadura de luna asustaba a las arañas, que quedaban inmóviles; alhelí sobre alhelíes; lirio sobre lirios, lila de nieve...Tamaulipas.
Por los reflejos del río se perdía el rumbo de la escuela; y llovía sobre las manos de mamá, que preparaba el desayuno, y fuera, los campesinos hacían las ramas en el pueblo viejo para pedir posada, y bailaban por los caminos,con su gran traje de baile y popelinas...Se hacían las empanadas de celeste queso y diabólico ají piquín, y las grandes ensaladas verdes y granates, con las cuales crecimos,y vimos pasar los años y las clases, las muertes y el exilio...hasta esta llegada del oscuro invierno a los cielos y la tierra tamaulipeca...

El fiestón...


Aquél día el Fingimiento,que fingía ser un sujeto de bien, y la Amargura,una tía que odiaba por hobby celebraban sus bodas de oro,y tuvieron ganas de divertirse (a su manera, o sea, mintiéndose,gruñéndose y odiándose con más intensidad de lo cotidiano), así que organizaron una fiesta en su casa, a la que asistieron invitados y algunos colados...La Malas Lenguas llegaron temprano disfrazadas de incógnitas, pues tenían muchas cosas desagradables que contar acerca de quienes todavía no estaban presentes...Después llegaron los Improperios, usando adjetivos altisonantes y de mal gusto que no venían al caso. Con ellos venían las Malas Ideas, haciendo propuestas indecorosas de todo tipo a los presentes.No faltaron los Malos Hábitos, quienes aportaron licor, el tabaco,alimentos muy grasosos y drogas, para que todo resultara a gusto del matrimonio anfitrión.Enseguida apareció la Mala Suerte, acompañada de una inesperada lluvia torrencial que echó a perder la paella al aire libre y que obligó a todos a irse a lo oscurito,aunque las Sospechas ya habían malogrado el banquete desde el principio inyectando la duda de que esa comida estaba envenenada de orígen,como todo lo demás.Cuando empezaron los relámpagos, todos pasaron al interior de la casa del Fingimiento, quien estaba muy molesto,renegando interiormente de todo lo que estaba sucediendo,pero fingiéndose el suamigo de todos simulando ser un buen tío ecuánime y listo, pero,mientras, su esposa Amargura le culpaba a él,ácidamente y con mil reproches, por todo lo ocurrido en la fiesta y durante los largos años de matrimonio....Fué cuando llegaron, tarde,las Malas Mañas,que solían robarse las cosas de valor de los demás,acompañadas por su papá el Abuso ... Cuando la fiesta decaía,la Hipocresía dió a cada uno de los comensales un lindo recuerdito del festejo...A la tornaboda,por último, cuando todo ya era un desastre inaudito que simulaba ser del gusto del Fingimiento, y que daba a Amargura toda la razón sobre su visión de la vida,llegó la Mala Voluntad, quien, para fastidiar a todos y arruinar más la fiesta, trajo a unas invitadas espectaculares: las Mentiras.
Éstas, al saber de qué se trataba la fiesta, aseguraron,con lujo de detalles,que el matrimonio de Fingimiento y Amargura,era un maravilloso ejemplo de amor marital,de fidelidad y de respeto,ejemplo a seguir por las parejas jóvenes,mientras que por allá,en la habitación del fondo,Amargura le partía la cabeza al buenazo de Fingimiento... Y de ese modo,la fiesta por las bodas de oro de aquéllos dos,logró su objetivo de arruinar,aún más, la mísera vida a ambos,que partieron a Amsterdam de luna de ácido,despotricando de rencor contra el Amor que no fué al fiestón,pues rompió la invitación nomás leerla,ya que ni de coña quiso ir a tal festejo,ya que temió ser asesinado por toda aquélla gentuza...

El gran viaje...






“Ahhh… ya he conocido el mundo!”, se dijo una hormiga, al cabo de su recorrido por una nervadura, de una hoja, de una rama, de un olivo, de un bosque, de un país poblado de árboles...
Dijo eso la hormiga y regresó a su casa en paz con su alma, para no volver a salir jamás.

Ebrio de sí mismo...



Narciso no era hermoso...
Pero se lo creyó
cuando lo embriagó su propia pequeñez,
y el reflejo en aquél espejo
de una generosa mirada.

Pero nunca halló la paradoja,
la secreta lámpara,
los jaspes,
el centro de luz entre sus cejas...

No tuvo por dentro un auriga,
ni la espada para vencer al tigre,
ni bebió de la tórrida, altiva respiración de los dragones.

Lo hallé ebrio,marchito,
como las setas remotas que desconocen su egocéntrico origen
y su tóxico aroma.

Ni el eco
ni la embriaguez,
lo pudieron salvar
de su oscura bastardía...

La loca Santoyo...


En la isla del río,donde las corrientes juntaban las ramas y los juncos,vivía la loca de la choza roja con macetones de la ribera.En la luz de las mañanas, durante la neblina baja, se pasaba las horas escribiendo en la arena y recogiendo matatenas. A veces, dibujaba garabatos sin sentido, otras trazaba grafías en supuestos idiomas inventados,o trazaba palabras desordenadas y naufragas, como recuerdos de vidas pasadas:amor,cardúmen,ánfora, río y noche. Cuando el río crecido por las lluvias de la sierra reclamaba su imperio, devoraba su labor con un paño sucio de espuma.

Esa loca Isabel Santoyo era un caso perdido.
Por las tardes caminaba por la orilla del río con su sombrero rosa mosqueta y su pollera de popelina pintada de colores y formas. Caminaba al compás de un extraño huapango que solo ella oía, deteniéndose de tanto en tanto,levantando las extrañas vidrieras de sus gafas de sol de moda antigua para ver las nubes.
En su mano izquierda llevaba un paraguas y en la derecha un raro bolsón repleto de matatenas y naranjas. Su peinado era raro.
Cuando pasaba,algunas viejas criticonas se reían por lo bajo y la señalaban con el dedo, pero a Isabel nada de ello le importaba. Las ignoraba. Y cuando la tormenta se avecinaba y el viento le tumbaba el sombrero, ella abría su paraguas y echaba a bailar siguiendo el compás de su huapango mental.
Era feliz en su reino el río.
Los niños le hacíamos raros comentarios y le enseñabamos las lenguas, pero ella nos daba sonrisas y nos invitaba a su casa roja para darnos tacitas de chocolate y galletitas.. Ninguno de los niños ibamos.
Pero yo fuí una vez , a escondidas de todos, fuí; y su casa era como un sueño,con 13 gatos-ella no era supersticiosa-y fotos viejas, en blanco y negro, de una mujer joven ...que podría ser ella ...y un muchacho con una escafandra de buzo antiguo...A demás de unos cuantos bellos cuadros del Río Amazonas...y las galletitas estaban buenas y el chocolate delicioso.
Un día Isabel estuvo corriendo a la orilla del río,corría veloz como buscando en la arena el dibujo de sus palabras,pero fué una lástima que el río,que puede ser cruel, nunca devolviese a su playa ninguna de sus palabras.
Aunque yo tengo la certeza de que, en otras calas de ínsulas distantes en el río Amazonas, cada mañana hubo un muchacho de rostro en sepia, que descubría, en la arena mojada que dejan las aguas, dibujos que les hablaban en silencio de ideas que significaban en su mundo acuático:amor, cardúmen, ánfora, río y noche...
Todos los que esta historia cuentan, aseguran que ella nunca se tiró al río. Isabel nunca fue ni será suicida-decíamos,pero lo cierto es, que nunca más se supo nada de Isabel. Lo que si se puedo confirmar es que esta leyenda de Isabel Santoyo, la que llegó a ser la loca del pueblo, viajó por muchos bares, hoteles,fogones, campamentos, bibliotecas... Hasta llegar a Recife. y por eso, todos empezamos a verla como una especie de heroína, la que se la jugó por algo que quería... La que se jugó y dejo su vida por un amor...Isabel Santoyo,la loca del río...

Recetas mágicas...


La ciruela, me contaste, debe ser comida con los ojos cerrados para sanar las heridas del espíritu... Me enseñaste que podía acariciar la fruta y morderla sin ruido ni queja para convalecer mis sonrisas...
Pienso que puede ser, en este momento,que el sueño del laurel se quiebre sin que calles, cuando mezclas la espesura de la salsa sobre el fuego,y que tus recetas de guisos delicados sean medicinales. Todo eso en la cocina. La noche calla y miro en el cristal de la ventana una lámpara, impregnando nuestros cuerpos amarillos. Te miro y me convences. Es verdad que el futuro se hace presente en noches como estas, te digo, mientras van desanudándose en mi corazón las voces de los pájaros...

Sombras revolucionarias...


Andando el tiempo se verán las caras,dijimos, esos que gritan por las esquinas viva la revolución.
Degeneramos, compañeros.
Preguntad al charlatán burguesillo de la radio si le gusta la historia tan bonita de bla bla bla...
lo que sea...
Un dedo,podrido de mentiras, a los labios: Los labios de la verdad son apretados.
Un cobarde dedo a los labios nos dice que ha llegado el momento para el silencio.
Y que nadie va a responder la cuestión de cuál es la verdad...

Los pocos que tuvimos los cojones de decirla,los que no eramos entes virtuales, sino seres humanos de verdad...nos fuimos...

Y cuando regresamos al alba, los encontramos,pero los cobardes y los traidores no nos creyeron y dijeron que habíamos bebido... pero pasó en verdad que ahí los vimos, a los 2, como alegres fantasmas, jugando a las cartas,sobre la tierra seca:
Eran dos sombras para siempre enamoradas: Tania y el Ché Guevara...

Cables cruzados...


Cuando el Sensei quiere impresionar a Asumpta,le explica que de ningún modo estamos a salvo y le cuenta una teoría sumamente paranoide,que afirma que si alguien descubriera lo que es exactamente el Universo y el por qué de su existencia, el universo conocido desaparecería al instante y sería sustituido por algo aún más extraño e inexplicable...

Entonces Asumpta,que no se deja asustar facilmente,le da toda la razón y añade una verdad supersecreta leida en un cable de wikilokos, en donde se afirma que todo eso ha ocurrido ya ...

6.12.10

Mar y cielo...


En Barcelona,las barcas,como las aves,también se llaman golondrinas y recorren el puerto como si de una caracola de agua se tratara, y ese camino de mar es la distancia perfecta para que,con unas olas de por medio, Barcelona juegue con ella misma, y abarque con su sonrisa azul, los confines el horizonte marino.
Al embarcarse en el Mediterráneo,todo es tan bellamente azul que no se sabe cuál es el cielo y cuál la mar, por lo que en todas partes de la costa y de los barcos hay letreros-en catalá-que indican dónde es arriba y dónde abajo; de otro modo la gente puede confundirse. Para no ir más lejos, el otro día,el capitán de un barco golondrina que navegaba con su novia se equivocó, y en lugar de seguir por el mar la emprendió a navegar por el cielo; y como se sabe que el cielo es infinito en Barna,no han regresado aún y nadie sabe dónde están...

Aldonza....


Nacida en Toboso,la moza Aldonza,hija del molinero Lorenzo y de su mujer la mesonera Francisca,por mala fortuna, aprendió a leer,y tornóse lánguida por haber leído numerosas novelas de caballería,tan dañinas para las mentes débiles,como la de esta zagala a la que se le fué la olla,quedando peor de agitada que las cabras del monte.
De ello apañó el delirio de cambiarse el nombre por el de Dulcinea del Toboso, y flipar que era una dama de altos vuelos,ordenando al que se le acercase que le sombrereara el paso,y la tratase de Su Grandeza y le besase la mano. Se creía bella e ingeniosa, aunque muchas veces babeaba por su misma enajenación mental...
Y no conforme con tanto desfiguro,también se inventó un galán, al que dio el ridículo nombre de don Quijote de la Mancha. Decía que don Quijote había partido hacia el lejano reino de Barcelona en busca de aventuras, lances y peligros, al modo de Amadís de Gaula y Tirante el Blanco... Y la pobre Aldonza se pasaba todo el día asomada a la ventana del mesón, esperando la vuelta de su enamorado...
Pero pasó que un majo hidalgüelo de los alrededores, que la amaba, pensó hacerse pasar por don Quijote. Vistió una vieja armadura, montó en un rocín de galopar palrastro y salió a los caminos a repetir las hazañas del imaginario caballero. Cuando, seguro del éxito de su ardid, volvió al Toboso, Aldonza Lorenzo,la dama de la triste figura,había muerto de tercianas...

La Cronomáquina...


El Sensei trabajó arduamente en la teoría del tiempo durante muchos años.
-Ya he encontrado la ecuación clave – dijo a la atónita Asumpta, un día – El tiempo es un campo. Esta máquina que he hecho puede manipular, incluso invertir, ese campo...
Mientras hablaba oprimió un botón rojo con fuerza:
- Esto debe hacer correr el tiempo hacia...
gulp../...plug...
...hacia tiempo el correr hacer debe esto...fuerza con rojo botón oprimió hablaba mientras...
- Campo ese, invertir, incluso e, manipular puede hecho he que máquina esta. Campo un es tiempo el.- Día un, Asumpta atónita la a dijo..lave ecuación la encontrado he Ya...
años muchos durante tiempo del teoría la en arduamente trabajó Sensei el...


Humo de abril...



Dejó ese amor ahí
para que el viento
lo deshojara
y lo llevara
a caminar la tierra.

No quiso
su daga sobre el pecho,
ni su lenta
ceñidura de espinas en la frente
de sus sueños.

Que lo miraran sus ojos
vuelto nube,
humo de abril,
sombra de golondrina
en los espejos frágiles
del mar...
Trémula lluvia
repetida sin fin sobre los árboles.

Tal vez un día, aquél
que no supo
retener en las manos
su júbilo perfecto,
conocería su rostro en un perfume,
o en la súbita muerte de una rosa...

La mala del cuento...










Engaños,hachas, sangre, muerte..
El cuento de la Caperucita es horrible, y más la versión que se cuentan entre sí los lobos...

30.11.10

La teoría de los mundos inversos...




Esa mañana,el Sensei se despertó con ganas de escribir una historia inquietante de amor...
Mientras se desperezaba,pensó que la idea que tenía era genial,y por ello pasaría a los anales de la literatura del monasterio en la montaña: comenzaría a redactar la novela de autoayuda gore ” Los Zombis que amaban demasiado a los dinosaurios y su influencia en la cardiología”: un best-seller asegurado- y se aventuraría con éxito en las sendas retorcidas de la poesía ciberpunk con el fin de ganarse la simpatía de los intelectuales,tarea ardua,ya que son bastantitos,porque es cosa de levantar una piedra,y hay infestación,así que haría una edición de algunos miles de libros para alcanzar la fama,y hasta el nobel de medicina...
Sin embargo,todo eso no pudo ser:
Porque al levantarse por fin de la cama, y al calzarse las zapatillas distraído, los pies no entran. Forzando un poco, apretando de un lado y de otro, introdujo el pie. . Con fuerza... Otra vez.
Primero notó que su pierna estaba recubierta de tela fina hasta la rodilla. Y luego se dió cuenta de que no eran las zapatillas sino unas mangas. Siguió,terco, tirando hasta que el pecho,a donde le llegó al cinturón del pantalón. Intentó ladearse y al final pudo entrar por una pernera. Sacó la cabeza para respirar...El dobladillo le arañaba el cuello,pero podría respirar,más o menos...
Y en ese momento se dió cuenta: Definitivamente la profecía era cierta. El mundo había dado la vuelta y alguién había decidido poner a los humanos en su sitio.
Y ahora el Sensei, para calmar los nervios,se ha refugiado en el café,mientras intenta convencer a Asumpta de que le ayude a esparcir la teoría postnuclear de los Mundos Inversos ...

Carranza,el hombre patata...










Una tarde en que llovía misteriosamente sobre las cosas, y andaban por el jardín los borregos con su piel rastafarina, y los hongos venenosos echaban un humo gris, y habían venido las vecinas, al través de las plantas mojadas, de los setos de ásperos perfumes, a visitar a mi madre, y estaban, de pie, riéndose, cada una con una langosta en el hombro, verde, brillante, recién caída del cielo, y un caracol de azúcar; pero, sin darse cuenta de nada, se reían, y mi madre les contestaba riendo. Las vecinas con sus altas coronas de piedras de agua, parecían unas reinas salidas de la laguna, de lo hondo del pastizal.
Y Lorencito Carranza, sin rumbo, allí, avanzaba, retrocedía, iba hasta la casa, salía, mirando pasar la lluvia, las nubes, la historia del jardín.

No sé de dónde lo había sacado mi padre al Lorencito,tal vez desde el linde mismo de la huerta; y allí estaba, el nuevo cuidador oficial de las patatas del solar. Esa tarde le miré la cara color tierra, llena de brotes, de pimpollos, la casaca color tierra, las manos extrañamente blancas y húmedas, que tentaban a cortarlas en rodajas y a freírlas. Pero, el Carranza no dijo nada de las vecinas y mi madre lo mandó a dar agua a los perros. Sólo los perros adivinos empezaron a dar saltos y a gruñir nomás de verlo al Lorencito y hubo que echarlos al jardín y ponerles cerrojo. Luego él se marchó, escopeta al hombro, hacia el monte bajo la luna, apuntando a los posibles ladrones, y, sobre todo, a las liebrecitas roedoras.
Y como era una tarde gris, pero, suave, alegre,y como lo hacían las niñas de entonces, me disfracé para pasar desapercibida, me puse mi máscara de bestiezuela, y así anduve entre los viejos peones y los nuevos peones, y saltando crucé el prado y llegué a la antigua noria donde había fiesta. Todos estaban felices,era el cumpleaños de Lorencito y bailaban huapangos Por los cuatro lados habían puesto jarritas de almíbar y postales. En medio de la mesa, una exquisita liebrecita roedora, rodeado de lucecitas. El Lorencito Carranza, que siempre estaba serio, esta vez se sonreía y se reía; y antes de que bajase la tarde,fué al jardín, a soltar a los perros,pobrecitos. Y allá ,en el solar,lo ví:arrojó al aire una moneda; yo la vi rebrillar, y al caer se volvió un caramelo, del que, enseguida, salió una vara larga y florida como un gladiolo, a cuya sombra Lorencito creció y creció,y creció aún más como una patata requemada,gigante y peluda de tan bien regada, hasta que ya no pudo entrar a la casa después, de tan inflado, y eso le duró por varias semanas.
Yo soy de aquel tiempo,los años dulces de la Magia...

Los pies como conejos...





Nos encontramos en el manzano.
Era una noche cerrada, oscura.
Me dijo: ...Paseas?
Contesté: Siempre salgo.
El dijo: Yo, también, siempre salgo.
Pero, en ese momento, irrumpió la luna.
Con todos sus tules.
Y con aroma a azares,
como si la luna fuese una novia.
-Qué tiene la luna?,dijo.
-No sé.-no quise saber.
A la enorme luz,
se vio que yo estaba absolutamente alada
y con trenzas de flores dulcísimas.
El traje de él era augusto y deslumbrante.
Y yo descalza porque los zapatos
eran infames.
Si no tuvieses los pies como
Marilyn Monroe-dijo-
y esa misma y tierna
indefensión en los hombros
hubiesemos bailado toda la noche
en la parada del bus
junto al manzano...
Y concluyó:
-tus pies son como conejos
corriendo en un atardecer boscoso.
Y yo le dije:
-Tu siempre buscas conejos,
incluso en la luna.
Entonces sonrío y floreció el manzano,
y un conejo azul saltó de su corazón.
Nos miramos.
El me miró...Yo miré lejos,
hacia esa esfera de cristal
repleta de conejos
que era la luna en el manzano...

La vereda de los sueños...


Anoche retorné por la vereda,y todo sucedió como lo preví...El plantío de orquídeas. La luna,como una paloma de la noche vuela que vuela, vigila que vigila. Pero, los plantadores de vainilla, los recolectores, dormían lejos, en sus chozas solitarias. Y el jardín está abandonado. Las papas han crecido tanto que ya asoman como cabezas desde abajo de la tierra, y los mangos, de tan maduros, estiran unos frutos largos, dulces, sin sentido; hay demasiada carga en los nidale de las garzas... huevos grandes, huevos pequeñitos; y la magnolia de la puerta de tu casa parece una esclava negra sosteniendo criaturas inmóviles, nacaradas.
Toqué apenas la puerta; adentro me recibieron el césped, la soledad. En el aire de las habitaciones, del jardín, hasta han surgido ya, unos planetas diminutos, giran casi al alcance de la mano, sus rápidos colores...
Y tu estás allí todavía...sabes? como un gran clavel blanco, suave, blanco,inmóvil..., Con la mirada perdida en la vereda,tenso como un guerrero,rodeado de vaquillas marineras.
Hace ya mucho tiempo que te había soñado como un aire cargado de luz y ahora estabas en ahí,con tantas vidas que no parecen ciertas en una sola vida.
Con campanillas azules en la mano para mi.No hablas,pero el momento está lleno de tu voz,voz acunada, lejana...Y tan incierta la luz,siempre en ti,como en el sueño...

Un azul que nadie viera...






Al salir a la calle, sobre los plátanos,
muy por encima y por detrás de sus hojas
doradas y crujientes,se abre el cielo
azul, intenso y transparente de la noche helada.
A cuatro bajo cero se respira
el aire como si fuera el cielo
que es el aire lo que se respirara.
Corta y se expande y un instante
rebrota antes de herir. Ritmos
de la respiración y el cielo, uno
lugar del otro, volumen
que quien respira retrajera, puro
estar del mundo en el frío,
de un color azul que nadie viera, intenso,
que nadie desde ningún lugar mirara,
aire y cielo no para respirar
sino para ver y arder de sueños...

El pescador....







Nadaba por el agua transparente,
y en el hondo, gozoso,buceaba
con un pequeño cardúmen
de peces brillantes,
amigos, moteados.
Y en aquella agua tan densa,
jugando con nosotras,
se sintió importante,
como un gran pez:
-Ustedes-dijo-
deben esperarme en casa.
Entonces nos reimos
y nos ocultamos en el castillo de arena
para jugar a las escondidas...
Pensó entonces en Klee
y en la dorada sirena.
Y entendió:
estaba roto y sus sueños
se colaban en su vida,
y en esa sensación
de realidad era tan fuerte;
que requirió hilo y aguja quirúrgicos
para remendarse la red del corazón.
Y fué entonces un dorado pez,
dorado de los abismos, destellente
en lo hondo jugando con nosotras.
Y desde ese día un sueño subterráneo
lo recorre, y nos reune,
y nacemos y morimos en la espuma
de sus olas,y se le repite
el sueño y queda pez,
feliz en su densidad,
la transparencia...

El viejo murciélago...




Esta noche
un solitario habitante
de las paredes
se decidió a andar:
es el viejo murciélago
de oro y azul,
bichejo
todo de luz y telaraña,
lo vimos de cerca,
vimos gotear sus orejitas
adornadas con brillantes.
Como un antiguo sacerdote,
tiene su iglesia
en el cerrado ropero,
pero, esta vez
lo vimos volar,
vimos su sombrilla,
ts mantoncito infame
repleto de rubíes
prenderse de la nada,
se oyó su murmullo.
Y por eso esperamos muchas cosas
desde esa noche
en que se decidió a reinar frente a nosotros
mientras, afuera, el viento,
destruye los malvones...

Tragar limones...


Existen dos tipos de personas:
Las que son capaces de morder un limón, comérselo sin pestañear y no hacer un mínimo gesto de desagrado al tragárselo entero, y los otros son el resto de los mortales.
Los devoradores de limones no lo hacen por impresionar, no. Tienen esa capacidad innata. No son educados para ello...
No me gustan los comedores de limones. Me dan la impresión que al igual que actúan con los limones, serían capaces de tragarse cualquier otra cosa, con la misma caradura...

La tristeza del nogal...



En medio de la soledad del bosque,el nogal acomoda con precisión sus frutos exquisitos dentro de unas bolitas cascarosas de madera. No se distrae con nada,ni con la brisa lluviosa del otoño ni con el breve alarido de las ardillas que buscan amores en los prados. En las frondas todos descansan y parece que no hay nadie. Sólo yo, como siempre, no puedo dormir la siesta y ando atenta a la dulzura de las violetas, y por eso noto que de pronto,se retrae el trabajo del nogal y el amor de las ardillas.
Es que cruza un navío de otros mundos con su luz conmovedora.
No sé por qué, me da miedo, e intento huír.
Pero, la nave astral ha hecho crecer nuevas cosas.
Y un blanco cantero de azucenas me detiene.
Entonces todo cambia,y el nogal,hundido el la tristeza, se obsesiona en llevar la contraria: Se hace conciente de que sus nueces son pocas y exageradamente ruidosas, así que decide pedirles atentamente que sean más silenciosas, y él, a cambio, será más productivo en lo sucesivo.
Y los duendes del bosque,muy creyentes de los refranes populares,quedaron por siempre desconcertados...

23.10.10

Las viejas películas...




En las viejas películas
la gente es muy ingenua:
Si acaso llovizna por la calle
las parejas secan sus cuerpos
entre abrazos.
Y mientras el silencio los acomete
se besan en un lenguaje extraño
que humedece de lunas sus miradas...

El amor es ingenuo y la pasión
es entornar los párpados
y bendecir con la sonrisa...
En las películas viejas los villanos
son inocentemente crueles
con sus sombreros de copa
no saben ser hipócritas:
son malos malos de verdad
y usan capas.
Sus armas infantiles dicen "bang"
y son dulcemente vencidos
por un imperio de antiguas
y mágicas flores...
En las películas de antes
el ragtime de la pianola
marca el rítmo sangriento
a la ingenua batalla sin plutonio.
En las viejas películas
las vías del tren son útiles
para salvar a la dama
de larguísimas pestañas
que atada con gruesas sogas
abandona la vida de ingenuidad
y conoce el terrible poder del mal
que la somete a la muerte.
Y su rebelión ingenua
tiene fruto al despertar el amor
del inocente héroe
que la libera
y se besan
felices
para siempre
hasta el oscuro
a
final.

Vigoroso de sol...




Como el amor
que se posa
cada día sobre la ramita
que puede morir
si no tiene aire fresco y sol,
Igual fué decir de pronto:
tómame entre las manos,
No me dejes caer. Te necesito:
acepta este milagro,
tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida pueda estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos
de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros
y a no causarnos daño...

Y así brotó el amor
lozano
vigoroso de sol
compañero de los pájaros...

La canica...


No sentía el menor interés por las joyas,los euros o los pisos; sin embargo, la canica parecía tener la extraña cualidad vital de un ser humano...
Estaba ahí, aparentemente inmóvil, pero dotada de vida. Un caos infinito, un universo en movimiento se resumía en su interior. Una especie de aleph borgiano, un ojo de cristal sin párpados, omnisciente, atento a cada movimiento. Una bailarina llama azul atrapada en una gota de agua: una paradoja de los elementos...

El murciélago peligroso....






El Sensei ha visto un murciélago peligroso que come chuletas de cerdito marinero y vive en una mansión secreta. Planea entre las nubes de las noches cálidas.
Con la punta de las alas roza el agua. Levanta olas y salpica con unas gotas a las gaviotas que dormitan en las tumbonas de la playa.
Les guiña un ojo deteniéndose por un instante, y continúa su baile aéreo imitándo a batman y aunque las gaviotas bostezan, él les presume su lustroso color negro y sus alas puntiagudas.
Y es que este muricélago se ha enamorado de una gaviota punk del malecón y por eso desprecia a las murciélagas del ático... Y el murciélago piensa que el amor es bello y eso le abre el apetito...
El Sensei no se lo ha traído nunca a Asumpta a casa porque le deja durmiendo con 14 o 15 chuletas en el ático de esa mansión para que no muerda otra cosa.
Pero el Sensei ya no tiene miedo a los murciélagos peligrosos desde que el perro bucanero lo cuida de ellos, y Asumpta sólo lo tiene a que el Sensei ya no le cuente esas historias tan absurdamente bellas...

Deseo...


Un sol radiante avisa del nacimiento del nuevo día.
El unicornio que habita el basurero, hurga entre los despojos amorosos de la carpa de medicins du monde que dejaron los reptantes de la noche...
Entre ellos,el unicornio encuentra su más preciado manjar.
Los pájaros de alas blancas provenientes del enemigo del fuego, se disponen a disputárselo.
Pero el Sensei, que busca su estetoscopio viejo y las varillas de su paraguas para hacer una férula entre esas ruinas, toca por error el cuerno del corcel y desea que la guerra termine.
...Y termina.

Manzanas....


Las manzanas demuestran el engaño de la religión.
Así de claro.
Veamos.
Nos han enseñado que sufrimos todos los males, (el parto o el trabajo por ejemplo), por comernos una manzana.
Pero nadie las ha prohibido desde entonces.
Vamos al mercat y te puedes llenar la cesta de la compra de manzanas...El fruto prohibido a 2 Euros el kilo! Y anunciado en carteles de colores. Mira,maja,cómo tengo las manzanas!, te gritan.
No se, no le veo sentido.
Claro algún teólogo y demás dirá que en la Biblia eso es una metáfora, para que entendamos porque dios rellenó con algún asqueroso gusanillo ciertas manzanas...

Por eso,cuando el gusano que asomó, entre bostezos, y en voz apenas audible me dijo algo que no entendí, guiñó un ojo y me lanzó un hipócrita besito de paz muac ...

Lo aplasté con la uña y acabé mi deliciosa manzana, sin más interrupciones, pues no hallé hermanillos que le lloraran...

Un gran día....


Al salir de casa, me encuentro a un camino que me pregunta por donde quiero ir.
Sacudo la cabeza y ya no esta.
Al llegar al kiosco, una jirafa me da una revista en alemán que no entiendo.
En el bar mi tía me pone una infusión que huele a azahar y una tapa con lechuga y olivas. Las flores de la mesa de al lado ven el rojo encuadernado de mi tésis... y me sonríen.
Al entrar al campus de la uni,las golondrinas salen de sus coches y me aplauden.
La ovación me acompaña por el pasillo hasta llegar a al escritorio.
La silla está como siempre en débil equilibrio. Al borde del acantilado donde rompen las olas.
Hoy corre una ligera brisa.
Ansiedad. Corazón...
Viejo bolero.
Un suspiro y pienso en la sonrisa de su boca...
Acaso es éste un gran día...?

Creo que he visto asentir al enorme y alegre cuervo que allá afuera limpia los cristales...

Dile...








Dile que no me tema, amor, y dile
que estoy a su lado como el aire,
como un cristal de niebla o como el viento
que se aquieta la tarde.

Dile que no le huyo, amor, y dile
que no le vuelvo a herir, que no le aparto,
que soy el brillo húmedo en sus ojos
y el latido en su sangre.
Dile que no me alejo, amor, y dile
que yo soy el umbral de su morada,
el agua de su sed
y aquel único pan para su hambre,
Dile que no me oculto, amor, y dile
que ya no tengo rostro ni señales
de haber vivido antes de quererme.
De haber vivido, antes.
Dile que no recuerde y dile
que no respire, amor, sin respirarme...

El mapa...



Llevados varios días de navegación
y por no tener nada que hacer
estando la mar en calma
los recuerdos vigilantes
por no poder dormir,
por llevarte en la memoria
por no poder olvidar la forma de tus labios
el suave movimiento de anclas a estribor
tus sueños iodados
-peces voladores-,
por no perderte en la casa del mar
me puse a hacer
un manual de marinería,
para que todos sepan cómo amarte,
en caso de naufragio,
para que todos sepan cómo navegar
tu corazón sin lastimarte
en caso de maniobras
y por si acaso
hacer señales ardientes
llamarte desde la caricia azul de la ese
llamarte con la a que es roja y amarilla
llamarte con las dulzuras lúgubres de la u.
alzar la mano izquierda con la bandera de la ele,
y subir ambos brazos para dibujar
-en el relente nocturno-
un mapa con tu isla del tesoro...

Tu paso...


Tu paso marinero
-navegante de plata-
por mi larga pleamar
de notas acuáticas
estaba anunciado desde siempre:
Tu paso de ecos
como lluvia
en las caracolas
de tu tierra amada
fué la música que adiviné...

Paso tuyo de trópico candente
que acaricia y besa
al verde son de una luna clara...
Tu paso
de vainilla y arpa
era lo que en mi alma acontecía
cuando me visitaban de niña los presagios
y obediente a un dictamen misterioso
aprendí a bailar danzón y huapanguitos
como para seguirte el rítmo...

21.10.10

Feliz cumple,Gonzo...!

Va un cuentito para ti:

...Gonxo,el monje bonzo, quiere tirarse a una negra buena. para lograr el nirvana. Eso dice. No quiere amor, ni pasión, ni nada, simplemente dice que quiere tirarse a una negra buena por el asunto de la iluminación espiritual.
Ha frecuentado bares donde hay ganado, eso dice. Pero allí las negras solo bailan.
-Gonxo, apúntate a bailes de salón, dice el Sensei, experto sexólogo del barrio, y aprende rumba y cosas de esas, que eso las pone.
Gonxo lleva bailando 3 meses y hoy es su día.
Ha ido al antro y entre la lluvia de redbull y globos para celebrar su cumpleaños,Gonxo ha pillado tremenda la negra, con dos tetas como carretas.Y 1, 85 de chuleta negra, eso dice...
-Gonxo...pero a donde vas, hombre, con esa pedazo de tía?
Gonxo se agarra a ella como si le fuera la vida, y se va por medio de la rambla con su negra, eso si muy despacito para que les vean...
Gonxo está desayunando en el bar. Con su sexólogo Sensei. Pero hoy no se sienta. O los tíos menstruan o la mancha del pantalón indica que la negra tenía algo más grande que sus tetas. Igual es que la negra se quería tirar a Fred Astair.
-Hoy no vas a bailar, Gonxo,-le dice el Sensei- me parece que estarás una temporada sin poder menearte...jo jo jo!

Azúcarrrrr!

Feliz cumpleaños,Gonxito!

27.9.10

La última vez que vimos a Cupido...












Todos le gritábamos: Cupido! Cupido!
...y él se enfadaba y nos lanzaba matatenas del río,y nos perseguía chapoteando sus zapatones viejos por la orilla,salpicando su remendada cuera hasta que trepabamos a los árboles fuera de su alcance. Entonces recogía su sombrero de pocho con pluma y todo y su guitarra loca y se iba rezongando por la sombrita de los árboles.Se quedaba en la casa de los fantasmas junto al río cuando venía al pueblo. Ahí flotaba por los rincones su mamá que se había ahogado una mañana lavando la ropa en las rocas del recodo.Cuando caía el ocaso,el Cupido se sentaba en las rocas aquéllas y tocaba en su guitarra muchas canciones de los Credence,mientras los novios andaban de manita sudada por las huertas. Y el Cupido,barbudo y chimuelo, barbudo y chimuelo cantaba y cantaba... Llevaba una armónica también y una loca para que bailara mientras el tocaba y cantaba muy bien. Traía a la loca de Ciudad Victoria, pero la loca no era siempre la misma,sino que la iba renovando cada dos o tres meses, y a mi me parecía bueno de su parte sacarlas del manicomio para que pasearan pobrecitas. Algunas bailaban bien las rolas de los Credence, otras solo movían los pies torpes como las cabras mientras chapoteaban en cueros a la orilla del río. Pero pasó que una tarde bajó del tren con su maleta rota y sus botines rojos,la loca Olvera que era muy bonita,y bailaba como hada,y le cocinaba a Cupido su cecina y su machaca con yerbas,y puso cortinas en las ventanas destartaladas de la casa de los fantasmas y ya llevaba con Cupido más meses que cualquier otra, aunque sucedió que un día lluvioso,los truenos lejanos le prendieron algo en su demente cabeza y se trepó al techo de tejas de dos aguas de su casa y con un equilibrio precario rompió algunas de las tejas podridas,entonces se asustó y chilló como un zopilote, mientras todos los niños estabamos viendo y esperando que iba a pasar con la loca Olvera, si se tiraba, si la lograba bajar el Cupido, si se volvía muerta tirándose de cabeza o si el espeso calor previo a la tormenta la convencía de una vez de mejor tirarse al río a nadar...Después de mucho tiempo, Cupido se dió por vencido ahí parado con la boca abierta y lágrimas en los ojos,y como esta vez se había enamorado de su loca sacó su guitarra y se puso a cantarle mientras la loca Olvera bailaba sobre el tejado tropezando con el viento que tomaba fuerza. Después llegaron los del manicomio con una camioneta y unas escaleras y ellos dijeron que si podían bajar a la loca Olvera. Mientras subían,Cupido se retorcía las manos y se secaba las lagrimas,y cuando los loqueros iban a atraparla,la Loca Olvera abrió los brazos,lanzó un chillido agudo de águila y salió volando hacía el sur...
Y como empezó a llover fuerte,todos estabamos muy sorprendidos y por eso nos mandaron a nuestras casas a merendar porque todavía eramos pequeños para ver eso...
Y al anochecer la camioneta del manicomio regresó a Victoria,y Cupido,aferrado a su guitarra, se fue corriendo detrás de la camioneta,mientras le gritábamos Cupido! Cupido! desde los portales...pero esa vez nos ignoró porque la tormenta que reventó por fin apagó nuestros gritos...
Y esa fué la última vez que vimos a Cupido,porque desde aquélla tarde de lluvia ya nunca más supimos de él en Tamaulipas...

Las alas del silencio...


El silencio, que es el acontecimiento supremo de lo inefable, habita entre las ondas de un estero cercano a Barcelona mientras llovizna. Por la tarde el silencio baja a merendar entre la camomila y las florecitas de San Juan de la orilla, a donde acuden también las libélulas para oír la muda historia que anida bajo el verde musgo de las piedras.
Sobre el rumor que la nada concentra, los pájaros sobrevuelan la superficie del agua dejando estelas con sus plumas. Es entonces cuando desde algún rincón dulcísimo del fondo surge el húmedo susurro de la palabra...

Tan humano....




Tienes algo de montaña...
A tu lado me he sentido leve y me he creído blanca.
Sin reparo te he mostrado mis llagas
y a tu cumbre nevada a veces traje barro,
y hecha pedazos mi alma.
Y he vuelto siempre limpia, y he vuelto siempre sana.

Tienes algo de árbol...
es tan fresca tu sombra y es tan calma
la voz de tu follaje, y es tu raíz tan honda.
Al rumor de tu savia, descansé mi fatiga
y sané mi alma...
Tienes algo de mar...
Toda la majestuosa distancia, del gigante de sal.
Espuma y ola, por magia de tu espejo
mi vida tristecida, se ha visto cristalina.
Y cuando en hora perpleja llegué a tu marea
tu verde voz me trajo de nuevo una olvidada
memoria de navío.
Eres tan humano que no pareces hombre
tan majestuoso y blanco, tan fresco y tan hondo
que pareces montaña, árbol, mar...
y aunque te asombre tan humano eres
que no pareces ángel...

25.9.10

Como gitanos...







Cuando el verano se acaba.
y los recuerdos ruedan
sobre los empedrados negros
como regueros de sombra:
Tú llegas como un gitano
y te sientas a mi lado
y te gusta hacer preguntas
y esperas
que yo extraiga un pez brillante
o una luna del fondo del agua.
Pescadora no soy.
Nadie me ha visto enturbiando la orilla del río
con unas botas de agua.
Lo que estremece al buscador de oro,
ese primer brillo convulso,
es la obseción del gitano.
Y tu llegas como los gitanos
con la botica en las alforjas
y perfumado de lunas y misterio...
Que los gitanos están armando carpas
lejos de Paris,
me dices con tus ojitos brillantes como la albaca...
que los gitanos se roban los destinos
dices con tu voz crecida de río...
que los gitanos te venden la suerte desde sus jacas
y las gitanas estiran los brazos al sol
vestidas de clavelinas gaudas
coronaditas de arcoiris y ríen y hablan
con su lengua al revés y bailan
con pies de polvito ventolero
y hacen cantar sus abalorios
en las muñecas de plata
en las orejas de filigrana
en el cuello de acerina
en la cintura de ópalo y esmeraldas
y en los tobillos,
en el pelo negro y en el pecho,
de rubí y oro
que un corazón rojito como tus labios, guarda...
y en las alunadas pestañas
cristalitos de lágrimas
y en el cobre de las pailas
y en el latón de todas las jaulas
que abren para que los osos
oigan las panderetas
y canten y bailen como tu,
que abres todas las jaulas
y osunamente das las palmas...
Y esperas que yo pase
volando sobre los juncos
con mis bolsillos repletos
de piedrecitas,pétalos y luciérnagas.
Pero maga no soy,mirniño...
Nadie me ha visto partiendo
nubes con una escoba de varas.
Sólo es que de tanto gusto que vuelvas
el sol de la tardor fragua
su bronce con las nubes del alba...

Clemencia...


-Confieza...Dime su nombre...
-No la conoces...
-Dime su nombre!
-Se llama Clemencia, pero no te sirve de nada saberlo...

Claro que le sirve:
A él lo barre de un portazo, al fín y al cabo ya tiene su nombre, y a él ya no le necesita para nada.
El aire que remueve le golpea en la cara con más fuerza que la bofetada que no le dió.
Le hubiera dicho para qué quería su nombre pero entonces él no se lo hubiera dado.
Lo quiere para envenenarse poco a poco con él, para obsesionarse y repetirlo una y otra vez hasta hacer de él una triste cantinela.
Para flagelarse por todas aquellas cosas que envidió de otras, para odiarse a sí misma y odiarlo a él con tanta fuerza como no cabe en el mundo.
Para castigarlo por tener otros sentimientos distintos a los permitidos por ella,y para hacerse mala sangre y que se vuelva negra y se le corrompa por dentro.
Para que la amargura le acompañe en las noches frías del invierno en las que su cuerpo seco reclame toda la venganza y no la encuentre.
Para repetir maleficios a la luz de la luna mientras las lágrimas, que no ha llorado, desborden sus ojos, y recorran su nariz y su boca,y resbalan de su cuello, y anegan el mundo y lo arrasan convirtiéndolo en un desierto de sal y todo muera...
Para eso quiere ese nombre...

La tendida al sol...



Si la ropa de la colada, ya tendida al sol, tuviera una vida mamífera y el vestido verde se alimentara alfalfa y el mantel malva comiera manzanas ...cómo explicarían los biólogos sus extrañas costumbres de ropa llorando agua limpia, sus relaciones con el viento, sus absurdos métodos de reproducción y el papel que en ellos juegan los broches,los ojales y los botones,y la atroz indiferencia de las sábanas hacia sus hijos pañuelos...?

La compra...





Tiempo de opaca ganga,
de todo a mitad de precio.
Hay algunos que lloran
tras los escaparates de los supermercados,
golpeando las lunas de las lamentaciones,
en las monumentales góndolas
de los productos lácteos,
de las pomadas sin nombre
de las huevos de alondra lacerados,
de la vida perdida
en una maraña de ofetas en retales.

Los acomodadores desatrancan la lluvia
en los pasillos desiertos de los blancos
donde mueren los pájaros y las olas de nadie.

Olvido sin memoria,
el olvido fructifica,
...el olvido da su fruto en los saldos del día...
Lo dicen los anuncios
las ofertas
y las liquidaciones,
los oídos que tocan
los ojos que olfatean
los labios que te miran
mientras muerdes
un pedazo acre del invierno
en el fondo de un beso de barata...