19.1.10

El tren...



A lo mejor soy yo misma-mi corazòn-
el tren que pasa raudo y se mete bajo
tierra rumbo al infierno
o la estrella de chatarra que me
lleva frente a otro tunel
lleno de espejos y de gestos,
endiablados gestos sin dueño
y el tren tras ellos, metal feliz
propietario del viento
con una boca escarlata que ruge...
Es el tren que va:
Pega el oído a la tierra
que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne,
piel humana capaz de conmoverte,
capaz de rechazarte,y sabràs que vibra
porque el tren va...
Acepta la espera en el andèn,
el boleto con el nùmero 13,
y el viscoso frìo sobre tu abrigo,
que no siempre hay lugar en el caos...
Acepta la puerta cerrada,
el muro cada vez más alto, el
saltito del turista sobre de ti para tomar la ùltima foto,
la niña que te saca la lengua,
las manos que te dicen adiòs,
la hora pico con la luna deslizandose
veloz en los rieles de las ventanas
y la llegada nocturna a cualquier destino...

Pero atenciòn:
no te trepes sobre los hombros de los fantasmas
para alcanzar tu equipaje
porque que es muy ridículo-y doloroso-
caerse de nalgas...

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