19.1.10

Tres deseos...



Ahora es el ritmo del invierno
quien me eleva mis ojos vivos
hacia las lunas
del cielo...

Lo demás poco importa...

Solo aquellos pasos acariciando mi frente de niebla
al borde bellísimo de sus sirenas y abismos...
Me he puesto el vestido que tanto le gusta:
cogí el vestido y volaron mariposas
y lo enredé en mi pecho
con tres deseos de hiedra...

(A las velas del barco blanco
que no me olviden,
al pájaro que no me cante en la rama
de la flor del dolor
y al agua para que mi vida gire al sol...)

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