19.2.10

Sin gambitos...







Un golpe de viento
abre las ventanas
y el sol entra a la casa:

Y aparece un mundo
limpio y perfumado
que huele a melón
y asì,probamos,
con algùn temor,
la miel de la esperanza...
Entregar el corazòn
a la vida que sube:
detrás de nosotros,
que estamos en lo que podemos,
que estuvimos tan heridos
que creìmos morir
cuando la calle nos lanzò
alguna mala palabra,
y que sólo sabemos manejar vasos
al borde de la lluvia
mientras bajan algunas gaviotas del cielo
y el viento marino
gira en las escaleras
y agita tu pregunta como un pañuelo blanco:
Ahora sólo tenemos una vida...?

Quedan sobre el tablero
peones poco ágiles y fichas sin valor:
(Tan pobre que yo era y ahora con esto...)
Sólo puedo insinuar,
a través de tus ojos lánguidos,
y de mis sonrisas tristes
un mate devastado.
Sopeas el pan en el cafè
mientras te lo piensas
y entran tu rey y mi alfil
en mi lenta ternura de mujer
que vive frente al mar...
Has dejado que el cafè
te escurra entre los dedos
...te das cuenta?
es que ahora sólo tienes una vida...
Vuelves a oír la voz distante:
no la dejes morir
abre la puertecilla de su jaula
permite que acompañe
a la bandada de gaviotas
la belleza blanca
que asoma en las rendijas de las escaleras.
El jaque mate,gesto imposible,
alumbra con su fulgor
el abismo,y es làmpara y estrella...

Sentados en la escalera,
miramos el ocaso:
es como si bebieramos largos tragos de playa,
y algunas pócimas de tonterías y risa,
y el viento nos peinase con sal y arena.
Un largo silencio en la mar va
buscando un no sé qué, aquello
que no se sabe
y que acapara toda la vida
...porque detrás de esos juegos de inteligencia
las fosforescencias del mar
guardan el secreto nombre de las cosas...


No hay comentarios:

Publicar un comentario