3.3.10

Bailando bajo la lluvia...


...Señor,
usted no lo sabe
y sin embargo sus sonrisa,
tersándome la tarde,
me ha obligado a iniciar una huelga de novios
desde que lo conozco...
Y hoy
-mientras los dos nos mirábamos de reojo, cada uno
en un extremo del salòn-,
mi faceta más anarquista
ha optado definitivamente por afiliarse
al partido de sus ojos...
Señor, y la lluvia del domingo
es una inmensa bañera
que me sumerge a cámara lenta
tras un telón espumoso
mientras ambos nos entregamos
a las notas de la mùsica que ruedan,
como uvas al trasluz,burbujas
que se exprimen bajo nuestros pasos
cuando salimos a bailar a la calle,
y es que aún nos quedan
muchas tapas risueñas en su tacón,
y en mis medias de malla
y sabemos esos pasos que consiguen
reducir la cintura de la lluvia
que bailando con usted, ha iniciado
un boicot total a la tristeza...

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