3.3.10

El come-gatos...



Un ratoncillo de biblioteca fue a visitar a sus primos, que vivían en el campo.
- Ustedes son ignorantes,seguro ni siquiera saben leer... -les decía a sus tímidos parientes,- Por ejemplo, alguno de ustedes ha comido alguna vez un gato?

- Jamàs!- musitaban asombrados sus rùsticos primos-Oh, cuántas cosas sabes! Aquí son los gatos los que se comen a los ratones.
- Pues yo he comido más de uno y les aseguro ni siquiera se quejaron con algùn miau...-presumìa el ratonzuelo urbano.
- Y a qué saben los gatos?-preguntaban los campesinos alelados...
- A papel y a tinta en mi opinión.-respondìa doctamente el citadino- Pero eso no es nada...Se han comido alguna vez un lobo?
- Pero còmo un lobo! No es posible!-chillaban los ratoncillos impactados.
- Pues yo me comí uno ayer precisamente. Un lobo enorme. Tenía un colmillo blanco...-afirmaba presuntuoso el ratonzuelo- Ese salvajazo de Alaska se dejó comer muy quietecito y ni siquiera dijo un solo "Ay!"...
- Y a qué sabía?
- A nada sobresaliente-cortaba el docto roedor- Y un dragòn...lo han probado alguna vez?
- Oh, cuántas cosas sabes! Pero nosotros ni siquiera hemos visto nunca un dragòn...Se parece al queso serrano,al de canasta o al añejo?
- Un dragòn se parece a un dragòn, nada màs. Y por aqui han comido un elefante, un fraile, una princesa, un submarino...?
Su pregunta no tuvo respuesta porque en aquel justo momento el gato, que había estado escuchando detrás de un baúl, saltó con un maullido amenazador. Era un gato de verdad, de carne y hueso, con bigotes y garras. Los ratoncitos corrieron a refugiarse, excepto el ratón de biblioteca, que, sorprendentemente, se quedó inmóvil sobre sus patas como una estatuilla. El gato lo agarró y empezó a jugar con él.
- No eres tú el ratón que se come a los gatos?
- Sí... Entiéndalo usted... Al estar siempre en una biblioteca...
- Entiendo, entiendo. Te los comes en figura, impresos en los libros.
- Algunas veces...por razón de estudio.
- Pero...no te parece que deberías haber estudiado también un poquito de la realidad? Habrías aprendido que no todos los gatos están hechos de papel, ni se dejan roer por los ratones...
-Lo que aprendì fuè algo màs sencillo,señor...
-Què?-preguntò el gato curiosìsimo...
-Aprendì a interpretar esa realidad,señor...
-No entiendo-se enfurruñò el gato-explica!
-Ah,por ejemplo,aprendì que no todos los ratones son devorados por los gatos...
-...No?-se alertò el gato-Porquè no?
-Porque algunos gatos,como usted comprenderà,pueden ser atacados por la peor enfermedad existente en el mundo ...como bien se cuenta en ese periòdico de ahì...

El ratoncillo señalò un viejo periòdico que habìa envuelto las botas reparadas del granjero...

-Eso dice ahì? estàs seguro?-El gato,curioso,se acercò al maltratado trozo de papel periòdico,e intentò leer.
Y esa distracciòn de segundos,la aprovechò el ratoncito de biblioteca para huir en dos saltos del gato.
Y el pobre felino estuvo durante varios dìas tratando de descifrar las letras del periòdico,ya que enfermo de ignorancia,no supo ni leer ni imaginar nada,y hasta llorò de impotencia cuando el granjero usò ese papel periòdico para encender la estufa...

No hay comentarios:

Publicar un comentario