3.3.10

La muchacha dragòn...





Aquella noche, bajo el plenilunio chino, el emperador caminaba en la oscuridad por el jardìn de su palacio, bajo los cerezos en flor. De pronto,el emperador pudo ver bajo la pàlida luz nocturna lo que a primera vista creyò una hermosa mujer de la que se enamorò por su suave belleza:pero la muchacha le asegurò que ella era un dragòn y que los astros le habìan revelado que al dìa siguiente, antes de la caìda de la noche, Wei Lu, la concubina del emperador, le cortarìa la cabeza. Entonces, el emperador,prometiendo por su honor, jurò a la dama-dragòn,amarla y protegerla...

Al despertarse, el emperador mandò buscar a su concubina Wei Lu y la mantuvo ocupada, trabajando en las màs diversas tareas del palacio durante el dìa entero, para que no matara al muchacha-dragòn, pero el emperador padecìa de mala memoria,y ya para el atardecer copulò con su concubina. Luego, el emperador,aburrido,se quedò dormido.
Al ocaso,un tràgico estruendo conmoviò la tierra.
Poco despuès irrumpieron dos capitanes, que traìan una inmensa cabeza de dragòn empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:
-Cayò del cielo.
Wei Lu, lo mirò complacida y dijo al emperador: "He querido matar a este dragòn y darte su cabeza como un regalo..."
El emperador se alegrò del regalo olvidado de su promesa,y fuè en ese momento que la cabeza del dragòn se convirtiò en polvo traslùcido,del que nacieron ocho mil diminutas golondrinas que volaron fugaces a Manchuria.
Y entonces en El Tao de los Destinos, quedò escrito que el corazòn de aquèl emperador fuè de vulgar terracota y por ello jamàs alcanzò la inmortalidad...


No hay comentarios:

Publicar un comentario