15.4.10

Spaghetti western...




Ella saliò abriendo de un golpe seco las hojas de la puerta de la cantina y cortando catucho en su colt.

Èl bajò de su caballo,con cara de poker y sosteniendo su Winchester recortado con la mano izquierda.

Los dos caminaban despacio,calculando sus màs mìnimos movimientos,sabiendo lo que se jugaban en ese duelo en la solitaria y polvosa calle de aquel pueblo perdido en el nuevo oeste.
Tenían un aspecto feroz y venían armados.
El primer impulso de ambos fue salir corriendo.
Pero lo pensaron mejor y decidieron darse la cara:
"Si se iban a matar que lo hicieran de frente".
Entonces, en un instante mágico, eléctrico, los ojos de ambos se encontraron y en vez de quitarse la vida se la entregaron mutuamente y para siempre...

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