4.6.10

El gigante...



Se llegó a creer que eso que colgaba de la pared era algo así como un colmillo del descomunal lobo Fenrir,el hijo del dios vikingo Loki, pero no...el minúsculo anfitrión explicó que no, que era nada menos que su primer diente de leche.
Parecía increíble, pero evidentemente el anfitrión debió de haber sido un gigante que había estado encogiéndose, año tras año,conforme se iban descubriendo sus mentiras. Ahora, cincuentón, tiene el tamaño de un gorgojito.
Conserva, sin embargo, su grotezca figura humana.
Nos acompañó hasta la calle recién llovida y antes de despedirnos lo vimos nadar vigorosamente en el aguazal. Nos gritó, mientras braceaba, que la próxima vez que volviéramos a visitarlo trajéramos una lupa de buen tamaño...

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