6.9.10

La esfera de cristal...



Muchas personas la percibieron al mismo tiempo. Venía cayendo desde muy arriba a gran velocidad. Era obvio que si alguien no intervenía atrapándola, se estrellaría contra el suelo.Las consecuencias de ese inminente estrellamiento eran predecibles: la esfera se rompería en mil pedazos, lo que era a todas luces indeseable.La esfera de cristal seguía cayendo. Alguien tenía que atraparla para evitar que se rompiera.De repente, de entre aquella multitud que la veía caer surgió el Sensei.
Algunos se alejaron hasta que ya fueron pocos, cada vez menos, y todos alrededor del Sensei empezaron a disculparse y a dar razones por las que no podían atrapar la esfera de cristal, la que angustiosamente se acercaba al suelo.
El estrellamiento de la frágil esfera era inminente... Fue entonces que el Sensei se dió cuenta de que estaba solo, que él era el único preocupado de verdad por ella...Extendió sus brazos y la atrapó con delicadeza...
Desde entonces el Sensei tiene la esfera de cristal más bonita y buena de la comarca...

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