30.11.10

El viejo murciélago...




Esta noche
un solitario habitante
de las paredes
se decidió a andar:
es el viejo murciélago
de oro y azul,
bichejo
todo de luz y telaraña,
lo vimos de cerca,
vimos gotear sus orejitas
adornadas con brillantes.
Como un antiguo sacerdote,
tiene su iglesia
en el cerrado ropero,
pero, esta vez
lo vimos volar,
vimos su sombrilla,
ts mantoncito infame
repleto de rubíes
prenderse de la nada,
se oyó su murmullo.
Y por eso esperamos muchas cosas
desde esa noche
en que se decidió a reinar frente a nosotros
mientras, afuera, el viento,
destruye los malvones...

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