30.11.10

Los pies como conejos...





Nos encontramos en el manzano.
Era una noche cerrada, oscura.
Me dijo: ...Paseas?
Contesté: Siempre salgo.
El dijo: Yo, también, siempre salgo.
Pero, en ese momento, irrumpió la luna.
Con todos sus tules.
Y con aroma a azares,
como si la luna fuese una novia.
-Qué tiene la luna?,dijo.
-No sé.-no quise saber.
A la enorme luz,
se vio que yo estaba absolutamente alada
y con trenzas de flores dulcísimas.
El traje de él era augusto y deslumbrante.
Y yo descalza porque los zapatos
eran infames.
Si no tuvieses los pies como
Marilyn Monroe-dijo-
y esa misma y tierna
indefensión en los hombros
hubiesemos bailado toda la noche
en la parada del bus
junto al manzano...
Y concluyó:
-tus pies son como conejos
corriendo en un atardecer boscoso.
Y yo le dije:
-Tu siempre buscas conejos,
incluso en la luna.
Entonces sonrío y floreció el manzano,
y un conejo azul saltó de su corazón.
Nos miramos.
El me miró...Yo miré lejos,
hacia esa esfera de cristal
repleta de conejos
que era la luna en el manzano...

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