22.12.10

Vivir...


Pasar los rápidos...
Alcanzar el remanso.
Bajar la voz ...

Volar...



El mañana...

En el monte la nieve,
y el frío y la blanca esperanza:
y el día con aire de paloma
será después laxitud
del año ido,
donde se duerme un río
y en la tierra húmeda
se gestan nuevos días
en la placidez del silencio...
Y un deseo que crece
en las fuentes del sueño
o en el paisaje blanco y frío
donde la luz se anida...


Me llenaré de ti,cálido amor,
como de vino un ánfora,
para beberte a sorbos cuando quiera
recuperar tu aroma.
Volemos hacia el ocaso, antes
de ver cómo se pierde en la noche vieja
el sol violeta.
Pór el camino blanco iremos
hacia una casa a la vera del río
en un concierto unánime de trinos
hacia un amanecer abierto de campanas:

Y cantarán las mañanas
y yo también como el alba
toda me tornaré dichosa
para quererte y escribirte...
Iluminada de tus ojos
vendrá la luna matutina,
vendrá la luna por el aire.

Y me querrás inmensamente.
Mi corazón será infinito
para la angustia de tu frente.
Yo te daré los sueños míos:
amor, calor, sencillamente.
Después será la enamorada sonrisa,
el beso, la memoria llena de ti, maravillada.
Y el gozo azul de estar contigo
fuera del tiempo, sin palabras.
De golondrina en golondrina
nos llegará la tarde de esos días
de la mirada pensativa.
Y un mismo cauce de dulzura
tendrán las rosas y la alegría....
Yo te daré los sueños míos:
amor, calor, sencillamente...



Que el nuevo año les sea bondadoso a todos,que las promesas se cumplan,y los sueños se logren...
Salud ,amor y alegría para todos.

Alegres fiestas, les desea el Sensei...








El Sensei,que detesta la hipocresía y el consumismo de las fiestas decembrinas,esperaba un taxi ,totalmente malhumorado,cuando divisó a un santaclosote de 4 metros cortar el aire con una navaja e introducirse en un hoyo de donde nacían miles de luces coloridas. El Sensei achacó la culpa de todo al desayuno que se tomó en ese bar adornado con inaúdito mal gusto navideño y que desde el principio le dio mala espina. Al volver al mismo bar, que al menos estaba cerca y tenía precios razonables, bebió su café con una notable expresión de hostilidad y desconfianza.Esta época de regalitos y comilonas,lo hacía sentir frustrado.
La frustración es como cagar, pensó el Sensei. No hay forma de hacerlo ver elegante.
Y fué cuando-según él- su estrés hizo estallar las miles de lucecitas y el santaclosote se fué al carajo..Adentro la música rock hacía vibrar todos los vidrios.
Y afuera los aliens nos invadían...y debido a ello,el Sensei cobró conciencia con una alegría malsana, de que estas fechas pronto acabarían,junto con todo lo demás...
Por eso es que el venerable maestro zen,sintió que por primera vez, que esta será para él una alegre navidad en compañía de sus amiguitos extraterráqueos...

Mi eco...



Seguramente, todo sería mucho más sencillo si el eco repitiese mis últimas palabras, si mi sombra siguiese cosida a los zapatos, si mi reflejo se detuviese ante cada escaparate, si mi doble del espejo no continuase luchando contra un mechón rebelde cuando hace unos segundos que terminé de peinarme...


Para que no pudieras encontrarme...



Por tus ojos extraños y para que no pudieras encontrarme, me mudé lejos a mitad del monte, donde dormí rodeada de grillos,para que su canto te crispara los nervios... Y por tu voz que todo hace palpitar,y para que no pudieras llamarme, no instalé teléfono y busqué de manera concienzuda un lugar libre de cobertura para los móviles... Para que no pudieses llegar, cambié todos los carteles de dirección que llevan hasta mi corazón...Puse también un espantapájaros virtual y un muro de ideologías... Incluso cave una zanja alrededor de la casa...y no alimenté a mis cocodrilos del foso (lo sé, tienes miedo a los cocodrilos).
Pero, por si un día te daba por venir a Barce, puse casitos de miel en el jardín (eso hace que los grillos se estén calladitos). Y todos los días iba al correo a preguntar si habías mandado algo para mí (dejé mi dirección, de forma deliberadamente descuidada, sobre la mesita de tu consultorio...). Me paraba a hablar largo y tendido, de cualquier estupidez, con cada viajero que venía de Canadá y que encontraba por los senderos (para asegurarme que me habían visto bien la cara y que podrían identificarme si preguntabas por mi descripción a alguno de ellos). Y, por si llegaba un día en que te diera por venir, siempre puse un puente de tablas sobre la zanja que rodea mi casa (está en la parte trasera, junto a la fuente) y dejé de echar aire a los cocodrilos inflables...)
Y,mira que si cedí, es porque los campos de margaritas me suplicaron que te amase. Las abejas también reflejaron esa urgencia en el néctar de su miel.
Y fué a partir de esa tarde de lluvia que llegaste que me pareció que las llamas de tus ojos volarían conmigo hasta el alba.Y no pude entender ,de nuevo,el color de tus ojos extraños...

El mundo entero...










Tachuelas,clips, lápices, estetoscopios, tijeras, llaveros, carteras, móviles, almuerzos,paraguas y abrigos de toda la vida...todo extravía el Sensei y con mal rollito culpa a Asumpta de distraerlo... Pero pasa que él siempre está en la luna... Lo grave es que cada vez el Sensei pierde cosas más grandes y si sigue así, un día de estos va a perder el mundo entero...

Tres veces tres...




Tres noches agonicé en la casa vieja, helada, en esa casa donde me habían abandonado hacía tanto tiempo. Y él, ya estaba entrando, por tres ventanas, a la vez, su triple presencia; le vi su luz como una cauda, un ala de ángel, un rostro dolorosomanete hermoso... Mi pequeña faz se congeló. Pensé en conjurarlo de algún modo, exorcisarlo; tal vez, algún efluvio de la infancia le detuviese, un grito, pensé en recuerdos, platos blancos, sábanas blancas, oréganos, violetas... Tal vez, pudiese fingir que era más grande y desafiarlo,y tres veces dije no... Pero, él estaba allí, erguido y fuerte como tres caballos, Inmóvil y bello como un semidios y paciente como un médico bondadoso ...firme siempre en sus tres lugares...

Posada tamaulipeca...


Al asomarme, te vi, rocío, y recordé el país de antes.Antes es el más hermoso país...

Cuando por sobre todo se ponía la blanca fantasía, y su oscura confitura; hasta los mágicos naranjos guerreros amanecían con un copete de plata, velado en la neblina el aroma de su taza de rojo café, de canela ardiendo...
Sobre la albahaca, el invierno de las milenarias hadas jovencitas que pululaban entre nosotros, allá, junto a los esteros del río tamaulipeco...
Su bordadura de luna asustaba a las arañas, que quedaban inmóviles; alhelí sobre alhelíes; lirio sobre lirios, lila de nieve...Tamaulipas.
Por los reflejos del río se perdía el rumbo de la escuela; y llovía sobre las manos de mamá, que preparaba el desayuno, y fuera, los campesinos hacían las ramas en el pueblo viejo para pedir posada, y bailaban por los caminos,con su gran traje de baile y popelinas...Se hacían las empanadas de celeste queso y diabólico ají piquín, y las grandes ensaladas verdes y granates, con las cuales crecimos,y vimos pasar los años y las clases, las muertes y el exilio...hasta esta llegada del oscuro invierno a los cielos y la tierra tamaulipeca...

El fiestón...


Aquél día el Fingimiento,que fingía ser un sujeto de bien, y la Amargura,una tía que odiaba por hobby celebraban sus bodas de oro,y tuvieron ganas de divertirse (a su manera, o sea, mintiéndose,gruñéndose y odiándose con más intensidad de lo cotidiano), así que organizaron una fiesta en su casa, a la que asistieron invitados y algunos colados...La Malas Lenguas llegaron temprano disfrazadas de incógnitas, pues tenían muchas cosas desagradables que contar acerca de quienes todavía no estaban presentes...Después llegaron los Improperios, usando adjetivos altisonantes y de mal gusto que no venían al caso. Con ellos venían las Malas Ideas, haciendo propuestas indecorosas de todo tipo a los presentes.No faltaron los Malos Hábitos, quienes aportaron licor, el tabaco,alimentos muy grasosos y drogas, para que todo resultara a gusto del matrimonio anfitrión.Enseguida apareció la Mala Suerte, acompañada de una inesperada lluvia torrencial que echó a perder la paella al aire libre y que obligó a todos a irse a lo oscurito,aunque las Sospechas ya habían malogrado el banquete desde el principio inyectando la duda de que esa comida estaba envenenada de orígen,como todo lo demás.Cuando empezaron los relámpagos, todos pasaron al interior de la casa del Fingimiento, quien estaba muy molesto,renegando interiormente de todo lo que estaba sucediendo,pero fingiéndose el suamigo de todos simulando ser un buen tío ecuánime y listo, pero,mientras, su esposa Amargura le culpaba a él,ácidamente y con mil reproches, por todo lo ocurrido en la fiesta y durante los largos años de matrimonio....Fué cuando llegaron, tarde,las Malas Mañas,que solían robarse las cosas de valor de los demás,acompañadas por su papá el Abuso ... Cuando la fiesta decaía,la Hipocresía dió a cada uno de los comensales un lindo recuerdito del festejo...A la tornaboda,por último, cuando todo ya era un desastre inaudito que simulaba ser del gusto del Fingimiento, y que daba a Amargura toda la razón sobre su visión de la vida,llegó la Mala Voluntad, quien, para fastidiar a todos y arruinar más la fiesta, trajo a unas invitadas espectaculares: las Mentiras.
Éstas, al saber de qué se trataba la fiesta, aseguraron,con lujo de detalles,que el matrimonio de Fingimiento y Amargura,era un maravilloso ejemplo de amor marital,de fidelidad y de respeto,ejemplo a seguir por las parejas jóvenes,mientras que por allá,en la habitación del fondo,Amargura le partía la cabeza al buenazo de Fingimiento... Y de ese modo,la fiesta por las bodas de oro de aquéllos dos,logró su objetivo de arruinar,aún más, la mísera vida a ambos,que partieron a Amsterdam de luna de ácido,despotricando de rencor contra el Amor que no fué al fiestón,pues rompió la invitación nomás leerla,ya que ni de coña quiso ir a tal festejo,ya que temió ser asesinado por toda aquélla gentuza...

El gran viaje...






“Ahhh… ya he conocido el mundo!”, se dijo una hormiga, al cabo de su recorrido por una nervadura, de una hoja, de una rama, de un olivo, de un bosque, de un país poblado de árboles...
Dijo eso la hormiga y regresó a su casa en paz con su alma, para no volver a salir jamás.

Ebrio de sí mismo...



Narciso no era hermoso...
Pero se lo creyó
cuando lo embriagó su propia pequeñez,
y el reflejo en aquél espejo
de una generosa mirada.

Pero nunca halló la paradoja,
la secreta lámpara,
los jaspes,
el centro de luz entre sus cejas...

No tuvo por dentro un auriga,
ni la espada para vencer al tigre,
ni bebió de la tórrida, altiva respiración de los dragones.

Lo hallé ebrio,marchito,
como las setas remotas que desconocen su egocéntrico origen
y su tóxico aroma.

Ni el eco
ni la embriaguez,
lo pudieron salvar
de su oscura bastardía...

La loca Santoyo...


En la isla del río,donde las corrientes juntaban las ramas y los juncos,vivía la loca de la choza roja con macetones de la ribera.En la luz de las mañanas, durante la neblina baja, se pasaba las horas escribiendo en la arena y recogiendo matatenas. A veces, dibujaba garabatos sin sentido, otras trazaba grafías en supuestos idiomas inventados,o trazaba palabras desordenadas y naufragas, como recuerdos de vidas pasadas:amor,cardúmen,ánfora, río y noche. Cuando el río crecido por las lluvias de la sierra reclamaba su imperio, devoraba su labor con un paño sucio de espuma.

Esa loca Isabel Santoyo era un caso perdido.
Por las tardes caminaba por la orilla del río con su sombrero rosa mosqueta y su pollera de popelina pintada de colores y formas. Caminaba al compás de un extraño huapango que solo ella oía, deteniéndose de tanto en tanto,levantando las extrañas vidrieras de sus gafas de sol de moda antigua para ver las nubes.
En su mano izquierda llevaba un paraguas y en la derecha un raro bolsón repleto de matatenas y naranjas. Su peinado era raro.
Cuando pasaba,algunas viejas criticonas se reían por lo bajo y la señalaban con el dedo, pero a Isabel nada de ello le importaba. Las ignoraba. Y cuando la tormenta se avecinaba y el viento le tumbaba el sombrero, ella abría su paraguas y echaba a bailar siguiendo el compás de su huapango mental.
Era feliz en su reino el río.
Los niños le hacíamos raros comentarios y le enseñabamos las lenguas, pero ella nos daba sonrisas y nos invitaba a su casa roja para darnos tacitas de chocolate y galletitas.. Ninguno de los niños ibamos.
Pero yo fuí una vez , a escondidas de todos, fuí; y su casa era como un sueño,con 13 gatos-ella no era supersticiosa-y fotos viejas, en blanco y negro, de una mujer joven ...que podría ser ella ...y un muchacho con una escafandra de buzo antiguo...A demás de unos cuantos bellos cuadros del Río Amazonas...y las galletitas estaban buenas y el chocolate delicioso.
Un día Isabel estuvo corriendo a la orilla del río,corría veloz como buscando en la arena el dibujo de sus palabras,pero fué una lástima que el río,que puede ser cruel, nunca devolviese a su playa ninguna de sus palabras.
Aunque yo tengo la certeza de que, en otras calas de ínsulas distantes en el río Amazonas, cada mañana hubo un muchacho de rostro en sepia, que descubría, en la arena mojada que dejan las aguas, dibujos que les hablaban en silencio de ideas que significaban en su mundo acuático:amor, cardúmen, ánfora, río y noche...
Todos los que esta historia cuentan, aseguran que ella nunca se tiró al río. Isabel nunca fue ni será suicida-decíamos,pero lo cierto es, que nunca más se supo nada de Isabel. Lo que si se puedo confirmar es que esta leyenda de Isabel Santoyo, la que llegó a ser la loca del pueblo, viajó por muchos bares, hoteles,fogones, campamentos, bibliotecas... Hasta llegar a Recife. y por eso, todos empezamos a verla como una especie de heroína, la que se la jugó por algo que quería... La que se jugó y dejo su vida por un amor...Isabel Santoyo,la loca del río...

Recetas mágicas...


La ciruela, me contaste, debe ser comida con los ojos cerrados para sanar las heridas del espíritu... Me enseñaste que podía acariciar la fruta y morderla sin ruido ni queja para convalecer mis sonrisas...
Pienso que puede ser, en este momento,que el sueño del laurel se quiebre sin que calles, cuando mezclas la espesura de la salsa sobre el fuego,y que tus recetas de guisos delicados sean medicinales. Todo eso en la cocina. La noche calla y miro en el cristal de la ventana una lámpara, impregnando nuestros cuerpos amarillos. Te miro y me convences. Es verdad que el futuro se hace presente en noches como estas, te digo, mientras van desanudándose en mi corazón las voces de los pájaros...

Sombras revolucionarias...


Andando el tiempo se verán las caras,dijimos, esos que gritan por las esquinas viva la revolución.
Degeneramos, compañeros.
Preguntad al charlatán burguesillo de la radio si le gusta la historia tan bonita de bla bla bla...
lo que sea...
Un dedo,podrido de mentiras, a los labios: Los labios de la verdad son apretados.
Un cobarde dedo a los labios nos dice que ha llegado el momento para el silencio.
Y que nadie va a responder la cuestión de cuál es la verdad...

Los pocos que tuvimos los cojones de decirla,los que no eramos entes virtuales, sino seres humanos de verdad...nos fuimos...

Y cuando regresamos al alba, los encontramos,pero los cobardes y los traidores no nos creyeron y dijeron que habíamos bebido... pero pasó en verdad que ahí los vimos, a los 2, como alegres fantasmas, jugando a las cartas,sobre la tierra seca:
Eran dos sombras para siempre enamoradas: Tania y el Ché Guevara...

Cables cruzados...


Cuando el Sensei quiere impresionar a Asumpta,le explica que de ningún modo estamos a salvo y le cuenta una teoría sumamente paranoide,que afirma que si alguien descubriera lo que es exactamente el Universo y el por qué de su existencia, el universo conocido desaparecería al instante y sería sustituido por algo aún más extraño e inexplicable...

Entonces Asumpta,que no se deja asustar facilmente,le da toda la razón y añade una verdad supersecreta leida en un cable de wikilokos, en donde se afirma que todo eso ha ocurrido ya ...

6.12.10

Mar y cielo...


En Barcelona,las barcas,como las aves,también se llaman golondrinas y recorren el puerto como si de una caracola de agua se tratara, y ese camino de mar es la distancia perfecta para que,con unas olas de por medio, Barcelona juegue con ella misma, y abarque con su sonrisa azul, los confines el horizonte marino.
Al embarcarse en el Mediterráneo,todo es tan bellamente azul que no se sabe cuál es el cielo y cuál la mar, por lo que en todas partes de la costa y de los barcos hay letreros-en catalá-que indican dónde es arriba y dónde abajo; de otro modo la gente puede confundirse. Para no ir más lejos, el otro día,el capitán de un barco golondrina que navegaba con su novia se equivocó, y en lugar de seguir por el mar la emprendió a navegar por el cielo; y como se sabe que el cielo es infinito en Barna,no han regresado aún y nadie sabe dónde están...

Aldonza....


Nacida en Toboso,la moza Aldonza,hija del molinero Lorenzo y de su mujer la mesonera Francisca,por mala fortuna, aprendió a leer,y tornóse lánguida por haber leído numerosas novelas de caballería,tan dañinas para las mentes débiles,como la de esta zagala a la que se le fué la olla,quedando peor de agitada que las cabras del monte.
De ello apañó el delirio de cambiarse el nombre por el de Dulcinea del Toboso, y flipar que era una dama de altos vuelos,ordenando al que se le acercase que le sombrereara el paso,y la tratase de Su Grandeza y le besase la mano. Se creía bella e ingeniosa, aunque muchas veces babeaba por su misma enajenación mental...
Y no conforme con tanto desfiguro,también se inventó un galán, al que dio el ridículo nombre de don Quijote de la Mancha. Decía que don Quijote había partido hacia el lejano reino de Barcelona en busca de aventuras, lances y peligros, al modo de Amadís de Gaula y Tirante el Blanco... Y la pobre Aldonza se pasaba todo el día asomada a la ventana del mesón, esperando la vuelta de su enamorado...
Pero pasó que un majo hidalgüelo de los alrededores, que la amaba, pensó hacerse pasar por don Quijote. Vistió una vieja armadura, montó en un rocín de galopar palrastro y salió a los caminos a repetir las hazañas del imaginario caballero. Cuando, seguro del éxito de su ardid, volvió al Toboso, Aldonza Lorenzo,la dama de la triste figura,había muerto de tercianas...

La Cronomáquina...


El Sensei trabajó arduamente en la teoría del tiempo durante muchos años.
-Ya he encontrado la ecuación clave – dijo a la atónita Asumpta, un día – El tiempo es un campo. Esta máquina que he hecho puede manipular, incluso invertir, ese campo...
Mientras hablaba oprimió un botón rojo con fuerza:
- Esto debe hacer correr el tiempo hacia...
gulp../...plug...
...hacia tiempo el correr hacer debe esto...fuerza con rojo botón oprimió hablaba mientras...
- Campo ese, invertir, incluso e, manipular puede hecho he que máquina esta. Campo un es tiempo el.- Día un, Asumpta atónita la a dijo..lave ecuación la encontrado he Ya...
años muchos durante tiempo del teoría la en arduamente trabajó Sensei el...


Humo de abril...



Dejó ese amor ahí
para que el viento
lo deshojara
y lo llevara
a caminar la tierra.

No quiso
su daga sobre el pecho,
ni su lenta
ceñidura de espinas en la frente
de sus sueños.

Que lo miraran sus ojos
vuelto nube,
humo de abril,
sombra de golondrina
en los espejos frágiles
del mar...
Trémula lluvia
repetida sin fin sobre los árboles.

Tal vez un día, aquél
que no supo
retener en las manos
su júbilo perfecto,
conocería su rostro en un perfume,
o en la súbita muerte de una rosa...

La mala del cuento...










Engaños,hachas, sangre, muerte..
El cuento de la Caperucita es horrible, y más la versión que se cuentan entre sí los lobos...