6.12.10

Mar y cielo...


En Barcelona,las barcas,como las aves,también se llaman golondrinas y recorren el puerto como si de una caracola de agua se tratara, y ese camino de mar es la distancia perfecta para que,con unas olas de por medio, Barcelona juegue con ella misma, y abarque con su sonrisa azul, los confines el horizonte marino.
Al embarcarse en el Mediterráneo,todo es tan bellamente azul que no se sabe cuál es el cielo y cuál la mar, por lo que en todas partes de la costa y de los barcos hay letreros-en catalá-que indican dónde es arriba y dónde abajo; de otro modo la gente puede confundirse. Para no ir más lejos, el otro día,el capitán de un barco golondrina que navegaba con su novia se equivocó, y en lugar de seguir por el mar la emprendió a navegar por el cielo; y como se sabe que el cielo es infinito en Barna,no han regresado aún y nadie sabe dónde están...

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