31.1.11

Efecto de mariposas...


Yendo por aquel campo, aparecían, de pronto, esas extrañas
mariposas. Las llamaban por allí, virtudes o espíritus. Pero, en
verdad eran la producción de seres florales, casi inmóviles a media brisa
iluminando con sus colores vivos todo el prado.
Eran almas, al parecer, del otro mundo, y casi eternas,
porque el viento y la lluvia las lavaban y abrillantaban, cada
vez más. Era de ver aquellas nieves, aquellas cremas,
aquellos tonos purísimos... Esos rocíos, esas gemas,
esos espejos.
Escultura, o pintura, o escritura, nunca vista, pero, fácilmente
descifrable.
Al entreleerla, venía todo el ayer, y se hacía evidente
el porvenir.
Los amores sublimes están allá, donde él me dijo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario