16.3.11

El ayudante del sol...







En algún lugar de la Barceloneta, el Sensei trabaja como ayudante del sol.

Está en ese oficio desde que tiene memoria,o antes,dice la mamá-sensei que ya lo veía hacer sus pininos desde la cuna,blandiendo el sonajero a cada amanecida...
La cosa es que al fin de todas las noches,muy tempranito, el Sensei alza sus brazos y empuja al sol, para que irrumpa en el cielo; y al fin de cada día, bajando los brazos, acuesta al sol en el horizonte,lo guarda con cuidadito entre nubes que parecen papel celofán dorado y rojizo,y entonces cerrada la noche,el Sensei se alegra de haber cumplido con su tarea y se da a cantar y a bailar ,mientras sirve leche a su gato y él cena opíparamente melocotones,coles,nueces y pan con quesito, dejando vivir a las perdices,que por ello son muy felices,y luego de todo ello,se queda dormido como un bebé con la conciencia tranquila, bajo la dulce luz de las estrellas...
Era muy chiquito-según mamá-sensei- cuando aprendió los gajes de su oficio y jamás ha faltado a su trabajo, porque él sabe que el sol,y las estrellas,y el gato y las perdices,y la mamá-sensei y demás criaturejas vivas lo necesitan...

Entre tu y yo......


Te veo en una profundidad quieta y clara y tus ojos amantes
me acompañan de cerca.
Bien puedes romper todas mis
remilgadas opiniones llenas de chismes, enredos y vicios:
entre tú y yo ya no hay ninguno...

Eso es: entre tú y yo no hay ningún No.

Canela...


Sensual caoba
que la flama comparte,
sigilosa memoria
que en mi boca
confluye y brota prisionera
de lunas deliciosas
y sueños-caramelos
y lentamente aspira
la verdad y su belleza.


Arcana de la luz,
suavemente sofocante,
el cáliz terso
de su piel construye,
aroma y fuerza
que de deseo clama
en la nata de mi tarta
y en mi tacita de tizana...

De amor un mar...




De las estepas saladas
llegan líquidos ángeles
que son delfines
brincando de belleza
en arcos celestes...
Parecen hechos de besos azules
tras una lluvia de luz de luna...

Como potros de azogue
como campanas mojadas
saltan
brillan
salpican
sueños.
Hacen sendas de plata
sobre los matorrales
de la espuma
donde saltan y juegan
los sabios adivinos
voladores
delicados
délficos
delfines.
Tórtolas de las aguas.
Sobre los blancos matorrales
de espuma
también saben reir de puro amor,
y de ese amor
un mar,
para ti,capitán...

El dragón de agua...


Opaca la lluvia desoló el alma del Sensei con su presagio, mientras las avecillas de los juncos volaron tierra adentro unas horas antes de que el cielo se conviertiera en un océano oscuro y mortal...
La leyenda de Okiji-ho lo contaba: Era la hija del dios del Mar,que enamorada del príncipe Jawitzu le regala a su amado todos lo necesario para navegar: anzuelos,remos,brújulas,velamen,y telescopios para dejarse guiar por las estrellas por lo que Jawitzu se llenó se soberbia y se sintió el pescador más diestro de todas las aguas y el navegante más ducho de todos los mares.. Pero cuando llegó la noche,Okiji-ho,se dió cuenta de que su amado no le correspondía ya que le había sido infiel con una aldeana de la costa,y que el pérfido había pescado a los delfines sagrados de Okiji-ho,con los que la aldeana hizo una sopa para que Jawitzu tuviera alguna potencia sexual... Entonces,la hija del dios del Mar,furiosa y despechada,se convirtió en un inmenso dragón de agua,la Tsunami,que como serpiente retorcida reventó en la costa, llevando con ella medio oceáno empujado por tifones y maremotos, que ahogaron al príncipe Jawitzu y a su amada aldeana...
Todo acabó así,en el mismo segundo en el que las alas de una mariposa iniciaron su caótico vuelo: el océano,terrible y majestuoso, mostró en un instante, lo diminuto que fué aquél príncipe,al que su soberbia cegó...
Bajo la lluvia,el Sensei y Asumpta entienden que la vida es un suspiro,un suspiro demasiado breve y valioso,para perderlo en competencias abrumadoras con los demás,para lograr trabajos extenuantes hasta el suicidio,o en masacrar delfines y ballenas para alimentar el ego,o en la sed de tener móviles y cámaras fotográficas,y autos y consumo absurdo...Todo aquéllo que nada significa ante el dragón de agua de Okiji-ho,ola de furia de la Mar Océano...