16.3.11

El ayudante del sol...







En algún lugar de la Barceloneta, el Sensei trabaja como ayudante del sol.

Está en ese oficio desde que tiene memoria,o antes,dice la mamá-sensei que ya lo veía hacer sus pininos desde la cuna,blandiendo el sonajero a cada amanecida...
La cosa es que al fin de todas las noches,muy tempranito, el Sensei alza sus brazos y empuja al sol, para que irrumpa en el cielo; y al fin de cada día, bajando los brazos, acuesta al sol en el horizonte,lo guarda con cuidadito entre nubes que parecen papel celofán dorado y rojizo,y entonces cerrada la noche,el Sensei se alegra de haber cumplido con su tarea y se da a cantar y a bailar ,mientras sirve leche a su gato y él cena opíparamente melocotones,coles,nueces y pan con quesito, dejando vivir a las perdices,que por ello son muy felices,y luego de todo ello,se queda dormido como un bebé con la conciencia tranquila, bajo la dulce luz de las estrellas...
Era muy chiquito-según mamá-sensei- cuando aprendió los gajes de su oficio y jamás ha faltado a su trabajo, porque él sabe que el sol,y las estrellas,y el gato y las perdices,y la mamá-sensei y demás criaturejas vivas lo necesitan...

No hay comentarios:

Publicar un comentario