3.4.11

La vara...


El Sensei buscaba su vara mágica
que había extraviado durante el invierno,
creyéndose que esa era la que le daba poder
y que debido a ella se le quería...
Pero despistado,no supo donde la dejó.
Y no podía cortar una nueva
porque perdería la magia.
Debía hallarla.

Pasó días y noches en el silencio bosque…
hasta que la halló.
Naturalmente pulida, bellamente matizada.
Le acarició,la admiró...

“Golpéala”, susurró su voz interior.
Titubeó... !Golpéala!" urgió con más energía su voz íntima.
Por fin el Sensei obedeció.
Al hacerlo la vara de almendro crujió, partiéndose...

“Eres demasiado obediente”-aleccionó su voz-,
"ahora sin varita mágica nadie te querrá"...
"Y tu eres una verdadera monserga" regañó el Sensei a su voz interior.

Y enfadado retomó el sendero donde Asumpta-que coincide en esas y otras supercherías con el Sensei- lo esperaba con una nueva varita de avellano para él,mucho más resistente que la varita antigua ...

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