22.10.11

Un suspiro...



Harto de la dictadura de los relojes,el Sensei se tomó poco tiempo para deshacerse de todos ellos. Sin perder un minuto, aceleradísimo,les retiró las baterías o les rompió la cuerda a toda prisa.... Contó los segundos hasta que por fín se calmó... Por fin,tomó asiento en el silencio de la casa,y grabó en su cerebro el paso de los segundos... Y fué asi que sintió cada segundo, callado e intimo,para vivirlo atento sólo al ritmo de su corazón...
Y suspiró...


.

No hay comentarios:

Publicar un comentario