10.11.11

Sopa...













El misterio lleva necesariamente a la lógica y la lógica al ajedrez: y el blanco y negro llevan necesariamente a los pierrots y los pierrots a los franceses,los franceses a sus sombrillitas y sombreros que llevan necesariamente al sol,y el sol al clima,y el clima al globo terrestre,y este a los mapas que nos llevan definitivamente a los viajes y los viajes a los libros y los libros a las letras y estas al misterio... Aunque las letras también llevan a las sopas y las sopas a la panza...

El bosque...







A la noche el bosque se ocultó en un color verde ennegrecido con un poco de polvito de luna. Los caminos chirriaron de grillos y el viento se llevó las hojarazcas de la atardecida en sus sueños luviosos.
La estrella polar esperó para tomarse un traguito de tiempo en la mañana,pero primero dormitó acunada por los sondidos rosas.
Fué cuando el bosque,dormido a pierna suelta,empezó a roncar.
Roncaban sus ramas y el paso de sus gamos,y el aullido de sus lobos,y todo en los senderos del recorrido,recrujía en la madrugada.
No a la vista,ni a la luz de las luciérnagas,,sino al oído atento de la noche.
Pero el bosque dormido despertó por fin al primer canto del pinzón y la lunita bostezó desvelada.Fué largo su insomnio dada la soledad y el frío.
Y llegó a paso quedito,el día,para no asustar a nadie,ni despertarle en sobresalto.
Las ardillas encamorradas corrieron al primer albor en el verde de las sombras a desayunarse sus castañas.Y los mirlos cantaron su tonadita de siempre.

Pero al primer sol de la mañana el cielo se hizo visible en llanto...Sus lágrimas brillaron en los pliegues de las hojas amarillas,y sobre el musgo del otoño con la más profunda piedad.A tal grado que se mudó en neblina.
Y es que el día en el bosque,se recordó de ti, y te trajo de vuelta con tanta ternura desperdigada en las faldas oscuras del estero y en los bolsillos de los árboles,salpicando a los líquenes,a las setas y a las semillas...

Y cayó la ternura como una piedra en el lecho del río
como nunca antes, como un fuego blanco de estrella,como un pensamiento profundo y mojado de rocío volando a la luz del alba.
Y los pequeños reinos de respiraciones invisibles,gritaron entonces tu nombre,y los insectos y los pájaros corearon a la vida en todos los árboles.
Y el fuego del desayuno fué entonces un deber solitario y luminoso arrastrándose absurdamente y sin hambre por el frío de la mañana...


Tres secretos...








Uno de sus secretos era oscuro.

De tarde en tarde, lo desplegaba en su rincón favorito y lo miraba hasta que llagaban ellos.
Después lo guardaba nuevamente mientras le murmuraba algo en un idioma ininteligible.
El otro era mas simple. Lo exhibía sin pudor, cotidianamente, murmurando frases conocidas,riéndose de que nadie lo descubriera aún teniéndolo bajo sus narices.
Su ultimo secreto lo ponía triste porque, de los tres, fué el único que no pudo descifrar.
Los tres le pesaban...
Cuando al final decidio desvelar esos secretos, los tres estaban muy gastados por haber sido tanto tiempo secretos. Los cogió con la mano para desvelarlos, y se deshicieron en polvo.
Una ráfaga de viento terminó llevándoselos...



No se van...


Una flor blanca y pequeña, sus pétalos abiertos, un abejorro , dos mariposas y el rocío. Granitos de polen amarillo esparcidos. Una húmeda ráfaga de brisa. Ahora una mariposa y un abejorro. Al lado, un charco con barro, piedrecillas y otros insectos. En el agua, el cielo reflejado: una nube, un pájaro y una sombra... Luchando entre pequeñas ondas, un mosquito. Indiferente, un poco aparte, un tallo flexible con una sonrisa blanca con brillo de oro. Ya viene la lluvia,y el abejorro y la mariposa que no se van...

El orate...








-Orate-, le dijo el psiquiatra al Sensei que sin más, lo diagnosticó como un ser antisocial con algún grave disturbio mental.
El Sensei no entendió por qué le llamo así el psquiatra cuando él se sabía una persona muy inteligente,sí,pero también demasiado normal,y se quedó tan preocupado que,antes de incendiar la consulta del terapeuta, llamó de inmediato a Asumpta para contárselo,la cual,para mantenerlo calmado, le dijo que solo sería una forma de hablar del loquero,le sirvió un thé de tila y le recostó para que durmiera un poco antes de que se le fuera irremediablemente la olla, pero el Sensei presa de un delirante insomnio seguía dándole vueltas al tema en su obsesiva-compulsiva cabecita,alucinándose ya dentro del manicomio en una amplia celda de orate de 5 estrellas.
Al caer la madrugada se dió a conversar paranoícamente con su extraterestre-un amigo imaginario a toda madre-y comprendió que lo único que el loquero quería decir con tal palabra no era más que una forma oblícua de expresar su trivial opinión de que el Sensei era un tío burlón y algo desadaptadito, y que algún día su mala cabeza le haría tener problemas con los demás cuerdos... entonces el Sensei recapituló en todas las relaciones personales que había tenido a lo largo de su vida y llegó a la conclusión de que algo de razón tenía el loquero puesto que entre chanzas y bromas a todo mundo,el Sensei no había dejado títere con cabeza nunca... Así que decidió,a esas horas de la noche, llamar uno a uno a todas aquellos a los que había embromado a lo largo de los años para explicarles detalladamente el chiste,asesorado por su amigo el marciano...


9.11.11

En la distancia...










...Los niños secretos con nombres prohibidos de trópico, sol y flores me consiguieron estremecer de un modo extraño como en el comienzo del cielo donde quiero seguir sus brillos y sus dulces de colores en el paso de muchos meses y a través de esta distancia charamuscada ...


Atenea y el gusano...


Atenea habló con gentileza al gusano.
Y con eso el gusano tuvo para inflarse tanto que supuso estar a punto de aplastarla...
No fué asi, porque en ese momento, la diosa olvidó haberlo siquiera imaginado y el gusano volvió a su mísero tamaño cotidiano...