15.12.11

La dulce torpeza...






El Sensei subió hasta la mitad de la montaña, encendió un cigarrillo para pensar mejor y observando la nada y el todo a la vez se preguntó de dónde salió todo, incluido él...Y si todo eso fuera una ficción, y nada de eso existiese...?
Con el ritmo del invierno clavando sus uñas frías en el cielo plomo el Sensei recordó a los desamparados,y supo que daría su corazón de chocolate calientito a todos ellos.
Lo demás poco importa,se dijo.
Y retomó sus pasos por el bosque, mofándose de los grilletes de la niebla,al borde bellísimo de sus pinares y abismos...
Pero héte ahí,que caminó hasta la vereda del sol...
Craso error.
Porque su corazón de chocolate se derritió y ya nadie recordó su dulzura sino su torpeza...
Sólo Asumpta recompuso un poco,a fuerza de lamiditas congelantes,la bola cardíaca-que así quedó su corazón- del Senseí...


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