14.12.11

Lo que arde...






En eso que arde de ti
combustionando sueños,
y en tu corazón incendiario.

Porque yo no creo
en nada:
sólo en eso.

Sólo creo en lo que arde.

En el limón partido
del que salta Ernesto
escupiendo a los burgueses.
En el caimán abierto
del que surgen Lucio y Genaro
incandeciendo las banderas.
En Buenaventura riente
que suelta sus brazas tiernas
en las calles de Barcelona.
Sólo creo en lo que arde,
como las pirómanas palabras
de los abuelos y su herencia
de fuego.
Sólo creo en eso.
En lo que arde.
En el cristal que se sueña
huir de su ventana,
aún estallando en mil pedazos.
En el gato que se estira
buscando su leopardo.
En el mayo de acampadas.
El mayo.
El que arde.
Cómo ardía la libertad. La igualdad.
La justicia. Ardiendo. Como
ardían en el corazón de mis padres.

Verdad.
Ardía la verdad. Porque
la verdad es ardiente.
Todo
lo que arde
es
Verdadero.


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