28.3.12

El camino de la Vaca Amarilla...











Muy temprano el Sensei  cruzó los lodazales con sus sandalias celestes atadas a sus pies con cordones de pétalos de lirios, estrenándolas con la arcilla del estero. Se abría paso entre la maleza hasta que topó a medio camino con el templo de Jalum, la Vaca Amarilla,mientras graznaba el dios pájaro como un relámpago silencioso.
Los discípulos que seguían dificultosamente  al ágil Sensei, y que en las cegueras de sus egos no distinguían entre una petunia y una tortuga, quedaron atónitos,y en silencio...El Sensei,el río y el sendero fueron iluminados por un sol tornadizo...Eran gloria las hojas verdes bajo la luz matutina de la montaña y los pensamientos de todos fueron peces de colores dando vueltas en el vacío de musgos y rocas del infinito tao del río.
Y cuando los ojos de todos se agrandaron hasta las cuevas,y la iluminación de esa belleza estaba a punto de abrirles a todos el tercer ojo,el Sensei, disolviendo los egos como siempre, ,musitó su sabiduría:
-Rejoder, cómo me duelen las patitas!!!...A qué tonto del culo se le ocurre estrenar babuchas con este fango apestoso a estiercol de vaca cagona...!!!
Y desde ese día, al camino de la Vaca Sagrada no lo recorre nadie excepto las moscas ,los escarabajos y el  crepúsculo...


27.3.12

Hay poemas...


Hay poemas que son heridas.
Hay poemas de cuidado
con el perro...
Poemas
que son un relámpago perpetuo.
Por ejemplo, un niño
que muere en un incendio
y sabemos que algo del universo
ha sido arrancado...
Hay poemas que son distancia
o una cruz anónima en la tierra
y ahí el vecino
es un oscuro esqueleto.
Hay poemas que acumulan
 épocas oscuras
y de tanto rojo
se lloran con tinta sangre.
Hay poemas que han llovido
sus palabras falsas
de patrias suaves
 sobre nosotros
mientras el pan
 de la vida
se nos ha reducido
a tierra seca.
 Hay poemas fantasmas
de cuerpos putrefactos
que signan con dedo de fuego
a los lagartos que están engañando
 a los coyotes que ahora nos mandan
Hay poemas sombras
que se avergüenzan
 ante el corazón de los ancestros.
Poemas que manchan
 el cómodo manto
 de los cobardes.
Hay poemas altavoces
destructores
 maldiciendo a la injusticia,
y a su madre.
Hay poemas en el corazón
de mis raíces,  
 donde pulsa la ardiente cólera.
 Hay poemas sitiados
por un muro de olas negras.
Hay poemas asesinos de ignominias
que matan a la traición con un palo.
Hay poemas que son el rumor
 de un pueblo que dormita
en su cárcel de ceniza.
Hay poemas hoguera
donde se quema ese mundo sombrío
y hay poemas diamente
de Libertad  resplandeciente,
que terminan rotos
en el cesto de basura...


11.3.12

Flor de poder...







La persigue su muerte.
No hay salida...

Así que interroga a las mujeres míticas,
en busca de los vientos.

Un águila anida en su cuerpo,
y sale a la caza de los sueños.
Cuenta con las rocas del río.
Con el sobresalto del agua.
Con su lanza y sus plumas.
Graba en nube
su cuerpo para que se evapore
su último suspiro en el aire.
Corre tras el eco de su voz
y a veces lo encuentra...
Luego cabalga
sobre la grupa de los árboles
hasta los confines del mundo.
Sus ojos son como pinzones
que alcanzan lugares distantes...
No tiene miedo,
porque su corazón de flor
no conoce el miedo,
y empieza a florecer al viento,
todavía es flor de botón.
Y su corazón recibe la alegría
del sol
y su cuerpo gira sus pétalos
a la vida...
Desde su fuente
no permite que se le acerque la tristeza
porque aún es temprano...
Y pide a las ancianas míticas:
Que no se marchite su corazón antes de tiempo
con los sinsabores de este mundo.
Que no extravíe su camino,
que llegue hasta donde terminan los días.
Y asi es: donde quiera que anda
no se cansa
y asoma su rostro por el mundo
que le espera
con su ancho y hermoso camino.
Este es su sol.
Su suerte dirán los chamanes.
Su poder es ese morir a medias,
como un cacto
que aún sin lluvia florece.
y con lluvia da fruto...

Para él...



La ropa limpia y blanca
se seca al viento.
Risas de nubes,
relucen
al sol.

Dos gatos gordos,
perezosos,
dormitan
sobre el muro.
Y nace el clavel
de la luz
el rojo clavel.
Fragancia
de canela y de miel,

La flor...
para él.
Y el amor...

Y la ropa limpia,
también...


La gata...



Por las noches una gata
sin los destellos de luna,
trepa por la corteza
con su color de arena
a las encendidas hojas
La gata de lluvia
es una gota
de tigre que llora...
Pero no puede con ella
la rata tristeza:
En un triz la caza
y la arrastra
hacia la vida,
y un rayo del sol
la evapora
y entonces ronronea
la gata...

Los dichos de la Mar...









En las costas catalanas el saber,y la poesía, vienen del mar.
He aquí unas gotas del saber de ese Mediterráneo:

Por un pez no se conoce a la mar.
Siempre hay lugar para una barca en la mar.
En mala mar ni buen marinero.
En mar loca, pescar no toca.
A mar loca, cabeza serena.
Al mejor pescador, algún día, el mar le hace alevosía.
Con buena mar todo el mundo es marinero.
Con la mar y con la guerra el más sabio yerra.
Con la mar, no quieras jugar, que siempre le tocará ganar.
Bonanza en la mar y en el puerto fuego.
Bordo bordea y la mar marea.
Cuanto más mar, más pescado.
De abril a septiembre sin temor navegar, de octubre a marzo mejor fuera volar.
De tres cosas no te puedes fiar: de Espanya, del tiempo y del mar.
El buen año entra por la mar.
La mar es bonita, mirada de lejos.
La mar, cuanto más se mece, más enfurece.
Lo que la mar da, la mar se lo lleva.
Los truenos y la mar enseñan de rezar.
En agosto, hierve el mar y hierve el mosto.
En mar y en amores entrarás cuando quieras y saldrás cuando puedas.
Gaviotas en tierra, galerna en la mar.
Gota a gota el mar se agota.
Sol,agua de mar, medicina y sanar.
Luna y lluvia en la mar, nada has de ganar.
El mar da cien por uno.
La mar en calma te engaña.
El mar no quiere juegos.
Luna clara mar en calma.
Mar blanca, lluvia y manta.
Mar roja, viento y lluvia loca.
Si la mar rompe fuerte, señal del viento norte.
Hablar de la mar es de nunca acabar...

La leyenda de los conejos...



Eran compadres
los siete conejos
Eran siete calambres
y los siete reflejos
de lo más triste del Universo
y lloraban de verso a verso
y se volvieron de cuarzo
camino a la mar sin reverso.
Eran siete miedosos
siete mañosos
siete chismosos
siete pringosos...
Pero un día volvieron silenciosos.
Y ahora son los más peleoneros:
Siete escopetas para los traicioneros.
Son los sagrados guerreros
Son los alevosos sepultureros
Son los siete conejos
de los ojos de vidrio bermejos
Siete conejos
nada pendejos
herederos de los más viejos
que volvieron de lejos
Con sus piraguas de luna
y sus raros trebejos...



La casita...



...Una casita al sol,
en el viejo rincón de los geranios,
no debe ser más alta que una flor
ni menor que una seta.
Házmela.
Y una charca de agua fresca,
y de una cajita de fósforos un navío
para que con sus azufradas cabecitas
en mi barca pueda remar despacito.
Dame una mariposa delicada
con campanitas de viento,
y un atrapasueños esmeralda
que sea una rana de estambre,
y promete que la cabaña
tendrá la luz de la luna
y la fragancia de los arces.
Dame también celofán de colores
para diseñar los vitrales
de corazones en las vemtanas.
Traeremos unas cestas de flores
y con ramas de mimbre
entre ambos tejeremos un nido
para los polluelos de seda,sin dañarlos.
Y, por fin,cuando todo esté listo,
vivirmos en la casa
y jugaremos en el patio
con las estellas aladas ...


Amor cavernario...


En la tundra nevada él va abriendo un concepto definido ante un vacío; se aleja hasta que queda oculto por el breñal...Cuando ya no se le ve y pareciera que se ha convertido en otra forma pues su alta silueta se mezcla con la maleza,y su sombra vacila por los charcos...de pronto algo le alerta...es la presencia de los animales de la ciénaga...emtonces se esconde y no se le ve más...
Volverá al ocaso y puede que la idea que tengo yo de él sea lo que lo traiga de regreso -y él sólo se ampare tras ella para ser-. Puede que me transforme yo también si llega con los ojos del lobo o los del búho o con los ocho ojos de la araña de la ciénega...Y temo imaginarme lo qué verá él en mi cuando entre a la cueva...


Todos tiznados...


Fué un año siete muy largo y seco,y en una noche del mes de marzo, desde el golfo de pronto surgió al cielo,desde Tampico y desde Matamoros,una gran llamarada. Las lámparas y los radios de pilas se encendieron a lo largo de todos los caminos,también hubo correderas y gritos...Todo era apágalo,apágalo y cubetadas,y también rezos de las viejecitas y peste a quemado...
De huerta a huerta,y de caserío a caserío, se extendió el fuego sobre el trigo acumulado y los naranjos y parecía un monstruo bailarín aquel incendio pasando de los montes al río
Hasta los perros aullaban, locos!
-Socórrenos, Señor! .girtaron las viejecitas.-El pueblo se amotina!-gritó el edil mariquita sin calzones.
Igual en nuestra casa,ardió un botón de fuego encima del tejado. Y entoces todo fué traer cubetas de arena del río,de la húmeda,y tirársela encima al fuego.
Como en una fiesta de cubetadas y calor luminoso en plena madrugada.
Y cuando al amanecer se soltó el chubasco,el fuego se fué por donde vino,llevándose su piruetas de humo,y dejándonos todos tiznados...