13.4.12

El perico esmeralda...

Un regalo misterioso fue dejado en la puerta de la casa. Se trataba de una jaula de latón y dentro de ella,un perico verde esmeralda. Desde el primer momento,el perico esmeralda no dejaba de gritar con vehemencia desesperante: Libertad! Libertad! Colgamos la jaula de una viga en el jardín,bajo la enredadera de mimosas,para que estuviera fresco a la sombra, y le dimos de comer cacahuates,galletitas y granola.Pero el perico,entre bocado y bocado,gritaba con más fuerza aún: –¡Libertad, libertad, libertad! No cesaba de pedir libertad. Durante todo aquélla tarde,el perico se desgañitaba exigiendo Libertad, libertad!. Por la noche,no podíamos dormir sintiendo compasión por el perico esmeralda,que aún con su jaula cubierta con un paño continuaba gritando: !Libertad, libertad!
 Por eso decidimos actuar con piedad por el ave parlante y le abrimos,sin más preámbulo,la puertecilla de la jaula. Entonces pasó algo sorprendente: el perico corrió aterrado al fondo de la jaula, aferrándose con su pico y garras a los barrotes de la jaula, negándose a abandonarla...y mientras hacía eso,el perico arreció sus gritos: !Libertad, libertad! Así fue como entendimos que los pericos parlanchines luchan,si,pero de dientes para afuera...

 

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