16.4.12

La oveja de Gales...


Había una vez una oveja  astada de Gales que quiso ser bailarina del Bolshoi,pero la rechazaron de inmediato… por pesar demasiado.
La oveja, terca, se puso a dieta y fue al gimnasio durante mucho tiempo. Volvió al ballet y ahí vieron que su peso era válido, pero que iba muy torpe de patas y  con total falta de gracilidad del culo,para los giros dancísticos.
La oveja, obstinada, se hizo una cirugía plástica de patas y se hizo trasquilar el culo,hasta que su figura quedó fina y estilizada. Volvió al Bolshoi,donde le dijeron:
-No podemos admitirle porque sus cuernos le impedirían colocarse los delicados tocados de las bailarinas...
La oveja terca se hizo serruchar la cornamenta.
-Ninguna de nuestras bailarinas da leche –le dijeron entonces.
La oveja terca se operó las pequeñas ubres. Regresó al Bolshoi.
El director,sin más,sólo se dignó a señalar un cartel a la entrada del proscenio,que decía: No se admiten animales.
La oveja,que no sabía leer,preguntó que qué decía el letrero.
Todos los presentes,la miraron con lástima. Uno de ellos,leyó quedamente la disposición del letrero.
La oveja,al ver que todos la miraban de ese modo,se trepó en su terquedad,y sonrió con desprecio, y luego de mascar un pastito que encontró por ahí,dijo con firmeza:
-Mejor así,gilipollas,que con tanto cambio, ni soy lo que era ni quiero lo que quería. ...Que os den!

Y se retiró del ballet para no volver...

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