28.4.13

La araña...













La araña del Saúco tejía entre ramas la más hermosa de sus telas. La luz se filtraba por las hojas para arrancar destellos sutiles de la seda que mecía el viento. Pero otra telaraña más siniestra se engendraba en su arácnido corazón: la desesperanza urdía sus hilos, el Tiempo los tensaba,y la Envidia rasgaba cruel su alma...
Fué por ello que la araña tramó algo más que sus hilos entre los tallos. Sufría por  no tener la belleza de una mariposa pero...sabía cuán hermosa era su creación, con su geometría perfecta,y su resistencia al viento y  a la lluvia...

Por  la noche las criaturas del Saúco se previnieron intranquilas, desconfiando del rencor de la araña...Temían que os devorara,o les lanzara algún veneno, al verla deshacer frenéticamente su telaraña. Quizás las redes de la envidia seguían creciendo amenazantes...

Fué entonces que la araña paró su destrucción y se serenó y bajo la luz de la luna, se dió a tejer  tela más sutil con sus sedas más delicadas. Luego se envolvió con ella como si fuese una crisálida y, desde su rama, se lanzó  al viento...

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“Aunque sea muerta, yo volaré...”

 

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