10.6.13

Dos visiones...













Montaña adentro,la labor de la tierra era muy pesada ya que el agua para regar los sembradíos estaba lejos del huerto. Cada amanecer, el campesino caminaba largo trecho hasta un pozo comunal con sus dos baldes para traer agua a sus campos.
 Pero los baldes eran algo parlanchines...
Un día uno de ellos dijo amargamente:
-Que vida tan absurda es la mía: Siempre me voy lleno, pero sólo para regresar vacìo a este pozo...
Pero el otro balde,rebozante de agua, le respondió:
 -Te equivocas,amigo,siempre llegamos a este pozo vacíos, pero luego nos vamos llenos...

 

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