4.11.13

Otoño...










El otoño restituye la luz
a su límite más puro,
mezcla añoranzas y olvidos
en el florecer de las grosellas,
y nos incita a la ternura.
Parece simple:
la simplicidad que viene
de la caída de las hojas doradas
que nos encuentra
en medio del camino:
giran en los círculos del viento,
navegan en el tiempo,
y mientras el otoño esparce
su ocre luz en la filigrana
de las lluvias,
inocentes en su caída,
desnudas las hojas,
se entregan a los charcos
con la suavidad de humo,
y como sueños que perdimos,
ahora pecios a la deriva,
las hojas nadan hacia el invierno...


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