10.6.14

Cuidando rosas...










En los humildes y los vencidos,
de sus almas,
de ahi surge una tormenta,
que puede cambiar
la configuración de la tierra,
me digo mientras cuido
las rosas
en nuestro jardín.
Corto con unas tijeras
las ramitas secas,
y los pensamientos fluyen
claros como arroyos,
y permanezco en el silencio.
Nunca me iría de aquí.
De hecho,
ni siquiera tengo a dónde:
para mí
el mundo se ha vuelto interior:
Sin esperar nada,
solitaria y transparente,
la memoria de las cosas me acompaña...


No hay comentarios:

Publicar un comentario