9.7.14

Extranjera...








Extranjera a orillas del río,
como el río… Me ata
a tu nombre el agua.
Nada pone fin a mi lejanía
ni  me devuelve
mis juegos de niña
junto al río: ni la paz ni la guerra.
Nada me arraiga... Nada…
Nada reluce entre el océano y el cielo,
mientras en la costa sube y baja la marea.
Nada me pertence: ni la pena
ni el adiós...
 Nada me devuelve las mariposas
 de mi sueño: ni el polvo ni el fuego.
 Me he vuelto tan liviana
 como una casa de piedras lunares,
a merced de los vientos lejanos. Libre
de la gravedad de la tierra...
Hago amistad con los extraños
seres que habitan en las nubes…
Exiliarse es una larga noche
mirando fijamente en el agua
en busca de un áncora...
Por eso,sólo me ata
 tu nombre
al agua…




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