15.1.15

Chippewa¨s blues...









Se soñaron águilas,
ágiles carreras de osos negros
tras las blancas colas de los ciervos
en la penumbra de los bosques
del atardecer.
Y en cambio se supieron
polvo del camino
que lentamente asciende al cielo muerto
y deslava y ahoga
cuanto le rodea.
Pero aún así
los polluelos de halcón
ruedan pequeños y lejos.
Y dan gracias por ellos
mientras alumbran su día,
todavía,
los ojos fríos de los cuervos...


.

No hay comentarios:

Publicar un comentario